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Defensoría de Derechos Humanos en Querétaro atropella derechos humanos

Cuando una institución encargada de defender los derechos humanos de las personas atropella los derechos humanos de sus trabajadores, sabes que algo está podrido. La Defensoría de Derechos Humanos de Querétaro despidió de manera injustificada a 14 personas que laboraban en la institución y a una le fabricó un delito. 

Según testimonios de los afectados, las 14 personas que fueron retiradas de sus puestos por exigir el pago de horas extras, una por estar embarazada y otra por padecer una enfermedad pero, además del despido, a María Vianney, las autoridades de la institución le fabricaron un delito con tal de no reconocer sus derechos laborales. (Vía: Animal Político)

La historia comenzó en 2015, Vianney era visitadora regional de la Defensoría en el municipio de San Juan del Río. Ella tenía un personal a su cargo que realizaba bien sus funciones y que además daba mantenimiento a las instalaciones de la oficina, pues la Defensoría no les proporcionaba las condiciones básicas ni los insumos necesarios para laborar en la oficina, como papel sanitario o un espacio limpio. 

Miguel Nava Alvarado

Pero fue en los primeros meses del 2015 que Miguel Nava Alvarado, titular en ese entonces de la Defensoría, pidió a Vianey que ampliara el horario del personal sin ninguna compensación, a lo cual Vianey se opuso, pues le parecía injusto debido a las pésimas condiciones en la que ya laboraban.

“Yo le aclaré a Nava Alvarado que esa decisión ponía en riesgo al personal, porque esa era una zona delictiva, pegada a la carretera, sin iluminación pública, en donde deja de haber transporte público en la noche, entonces, le pedí que al menos gestionara que una patrulla hiciera rondines, para dar seguridad al personal. Pero Nava me dijo que ampliarles el horario era una orden, y me pregunto si la iba a cumplir o no. Yo me negué.” Explicó Vianney en entrevista para Animal Político.

Pero está decisión no le hizo mucha gracia a las autoridades de la Defensoría, pues días más tarde, los 14 trabajadores se encontraron con la chapa de la oficia cambiada y Vianney con una denuncia penal por “robo de vehículo sin violencia” por lo que también fue despedida “por falta de probidad”.

En ese momento la visitadora decidió entregar el vehículo oficial a la de institución, pero esta se negó a expedir algún papel en el que se reconociera la entrega del auto.

Vianney denunció ante la Junta de Conciliación y Arbitraje de Querétaro que a ella ni a sus trabajadores les habían permitido acceder a las instalaciones donde laboraban, lo cual representaba un despido injustificado, además, puso el auto a disposición de este tribunal.

Pasaron nueve meses para que en febrero del 2016, la juez de control Mónica Esther Razo Mechaca del Sistema Penal Acusatorio, determinara que nunca existió el delito que se le imputaba a Vianney por lo tanto, no sería sometida a juicio penal alguno.

Pero un año y medio después, Vianney sigue esperando la reistalación a su cargo y que se reconozca que sus derechos humanos fueron violados por al defensoría de Derechos Humanos.

¿Quién es Miguel Nava Alvarado?

Es importante mencionar que poco después de que se comprobara que Vianney no cometió ningún delito, fue rechaza la solicitud de Nava Alvarado para seguir al frente de la institución y en su lugar, quedó Roxana de Jesús Ávalos Vázquez, quien tampoco ha hecho nada para resarcir el daño del abuso contra Vianney, ni sobre las 14 demandas laborales que tiene la institución.

El caso de Viannye y de las 13 personas despedidas de manera injustificada sólo se sumó a una serie de atropellos cometidos por Nava Alvarado. Por medio de un pronunciamiento, de más de 20 organizaciones civiles, se da cuenta de la prepotencia y desinterés que mostraba el titular de la Defensoría. Desde testimonios en los que humillaba a sus empleadas, hasta su desatención en los casos de personas desaparecidas en Querétaro.

“Queremos extender nuestro reproche y rechazo para la nueva reeleción que acaba de hacer mención Miguel Nava en la Defensoría de los Derechos Humanos ya que nunca ha apoyado a las víctimas, siempre nos ha cerrado la puerta, jamás nos ha atendido y no busca el beneficio de las víctimas.” Señaló la integrante de la Asociación Desaparecidos Justicia. (Vía: El Universal)

Puede que las instituciones no sean las que se están pudriendo, pero si las personas que las dirigen están podridas, por más que tengan la obligación de velar por los derechos humanos, estos desaparecen al entrar en contacto con la descomposición.