Cusaem: policía mexiquense que oficialmente no existe, pero ganó 2 mil mdp en 3 años

Desde el sexenio de Vicente Fox, un cuerpo policiaco estatal se ha convertido en el “favorito” del gobierno federal: sus elementos vigilan autopistas, instalaciones nucleares, hospitales e, incluso, sirven de escolta a secretarios de Estado. Los Cuerpos de Seguridad Auxiliar y Urbana del Estado de México (Cusaem) no son regulados por nadie, no pueden ser auditados, no respetan los controles estatales ni federales y, técnicamente, no existen para la ley mexiquense, eso no les evitó que, tan sólo entre 2012 y 2015, el gobierno federal les otorgara contratos con un total de 2 mil millones de pesos. (Vía: Proceso)

Si  has viajado por una autopista de Caminos y Puentes Federales (Capufe), si estuviste en un hospital de la Secretaría de Salud, si trabajas en el Instituto Nacional de Investigación Nuclear (ININ) o eres la secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), de seguro conoces las patrullas blancas con franja central negra; puedes estar viviendo en la Ciudad de Coahuila, en el centro de Toluca o en una calle de Coapa, pero la “Policía mexiquense” estará cerca no porque el gobierno del Estado de México esté en todos lado, sino, más bien, porque Cusaem funciona como una empresa de seguridad privada que, dicen ellos mismos, tiene “el aval” de la Secretaría de Seguridad Pública del EdoMex (no sabemos por qué eso se consideraría garantía, pero bueno…) (Vía: El Economista)

Desde que Enrique Peña Nieto asumió la presidencia, en 2012, Cusaem ha ganado contratos de 50 dependencias federales que hacen un total de 2 mil millones de pesos para hacer una gran diversidad de actividades que, muchas, distan de ser solo de “seguridad”: incluso reparte material de construcción para la Secretaria de Turismo. Cada uno de estos contratos son otorgados en adjudicación directa pues, por ser una entidad pública (formar parte de un gobierno estatal), no está sujeta a concursar en una licitación. (Vía: Proceso)

Así, Capufe, por ejemplo, de 2012 a 2014, le otorgó contratos por 168.4 mdp; en 2013, la Comisión Federal de Electricidad (CFE), por 300 mdp, la Comisión Nacional de Aguas, por 181 mdp, el ININ, por 5 mdp y (desde 2010 cuando Calderón cerró Luz y Fuerza del Centro, hasta la fecha, el Sistema de Administración y Enajenación de Bienes le ha pagado, sólo por vigilar las propiedades de la que fuera empresa paraestatal, casi 500 mil pesos. (Vía: Contralínea)

Si la empresa (¿o la dependencia? Aquí se nos pierde la frontera) fuera efectiva, quizá no tendríamos nada que objetar: hay veces que los servicios de seguridad son caros en un país en el que, desde finales del 2015, ha habido un repunte de violencia; pero, tal como lo esperabas, no lo es: no han sido pocas las denuncias de que sus efectivos no lo son tanto, entre sus filas (que suman casi 22 mil miembros) hay sospechosos y acusados de robo, violaciones y homicidio; al “contar con el aval de la SSP del EdoMex, no son del conocimiento público los controles de calidad y ética con los que son seleccionados, incluso dentro del Estado de México son conocidos casos en los que sus miembros exigen pagos a los vecinos para patrullar sus calles. (Vía: Milenio)

A finales del 2015, cuando Cusaem fue contratada para “brindar seguridad” a “La Bestia” (el tren que corre por todo lo largo del país y es uno de los principales medios de transporte de miles de migrantes), fueron acusados de ejecutar, por lo menos, a 8 migrantes en los estados de Guanajuato, Veracruz y Chiapas: personal del albergue Hermanos del Camino, asociaciones de religiosas pro migrantes y organizaciones civiles levantaron una denuncia ante la Procuraduría General de la República por los hechos, sin que, hasta el momento, haya habido una sola condena. (Vía: El Economista)

Por otro lado, Cusaem técnicamente no existe dentro del “rastro de papel” de la SSP del EdoMex: sin actas constitutivas ni menciones dentro de papeles de la SSP, sin un fin claro para sus ingresos ni caminos claros para que no sea desviado, son el segundo cuerpo policiaco más grande del país (después de la Policía Preventiva de la CDMX) y no hay forma de saber a quién responden. (Vía: Proceso)

Es decir: si en algún momento te ves en la situación de ser detenido por algún miembro de Cusaem, no hay forma de saber ante qué autoridad vas a ser entregado: en el estado de Coahuila, la organización no cumplió nunca con los mandatos estatales para las corporaciones de seguridad y, dentro de su propia jurisdicción, ha habido decenas de llamamientos de parte del Congreso del estado para regularizar su situación sin que haya habido respuesta alguna (pues siempre es bloqueada por la bancada priísta). (Vía: Vanguardia)

¿Sí cualquier autoridad es mejor que ninguna autoridad? ¿Qué se esconde detrás de tanta opacidad? ¿Dónde termina todo ese dinero? Habrá que llamar a algún policía de verdad, mejor…