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Trump vs CNN: la batalla del que grite más (en Twitter)

Esta semana, CNN tuvo que retractarse y retirar una nota que, como informó, “no cumplía con sus estándares editoriales”, tras lo que entregaron su renuncia tres miembros veteranos del equipo de investigaciones. Esta rectificación provocó que durante toda la mañana del martes, Donald Trump estuviera tuiteando… bueno, pendejadas.

Desde su campaña presidencial, Donald Trump ha enfocado sus críticas hacia CNN, la cadena de noticias televisiva más grande del mundo. Si bien la cadena, con base en Atlanta, Georgia, ha sido bastante crítica a lo que Trump dice, su forma de cubrirlo, en buena medida, normalizó su presencia en la carrera presidencial y su discurso de odio, lo ha hecho pasar por “presidenciable” cuando ha hablado apenas coherentemente o a anunciado medidas militares contra objetivos “terroristas”. (Vía: Vox)

Más allá de los berrinches contra el New York Times, el Washington Post, incluso contra Buzzfeed, el pleito con CNN ha sido una constante: para Trump, no hay peor enemigo dentro del “enemigo del pueblo estadounidense” (como le ha llamado ya a la prensa en general) que CNN. Por lo mismo, ahora que la cadena está en el centro de atención, que haya ocurrido una rectificación como la de esta semana no pudo haber sido en peor momento. (Vía: The Guardian)

La nota, que no estuvo más que un par de horas en el sitio de CNN y no llegó a ser parte de la agenda de los programas televisivos, reportaba que el Comité de Inteligencia del Senado (el mismo que está determinando si Donald Trump será o no juzgado por su posible relación con Rusia) estaba investigando un posible contacto entre Anthony Scaramucci, financiero y personaje cercano al equipo de transición de Trump, y miembros de un banco ruso operado por el Kremlin. Sólo con una fuente anónima y sin ser revisada, la nota fue, para la credibilidad de CNN, nada menos que un golpe en la cara. (Vía: New York Times)

La administración de Donald Trump está siempre en crisis: su reforma al Obamacare está siendo rechazada por su mismo partido, la investigación de la colusión con Rusia en las elecciones del 2016 se acerca cada vez más al presidente, sus oficiales de prensa no hacen más que confundir y antagonizar con la prensa y Donald Trump no se aleja de Twitter, enterrando con cada tuit a su defensa.

Hasta el momento, la prensa ha tenido una relación que ha beneficiado a ambos, pero que ha dañado fuertemente el sistema democrático estadounidense: a los medios le dio clicks y ratings, a Trump la Oficina Oval, a la sociedad estadounidense, en cambio, la ha dejado en una encrucijada. (Vía: Slate)

CNN, desde que apoyó en 2003 a la administración Bush para “vender” la invasión de Irak a su público, ha sido objeto de duras críticas por los sectores más progresivos de la sociedad; ahora, que en realidad no han mejorado en la forma como reportan esas mismas historias y es objeto de un constante ataque de parte del Estado, nadie sabe, en realidad, qué hacer: ¿Defender CNN a pesar de sus errores?, ¿apoyar las críticas de Trump y sacrificar una voz que, aunque moderada, es bastante crítica?