CJNG y Sinaloa: ‘Estados dentro de un Estado’ y reyes de la metanfetamina en EEUU

Para Estados Unidos, la única solución a este problema recae en México

Para Estados Unidos, el peligro número uno en el tráfico de drogas no es el fentanilo, explicó el fiscal de Estados Unidos, William Barr, sino las metanfetaminas. Y los principales responsables son el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel de Sinaloa.

“Anteriormente las metanfetaminas se producían en su mayoría en estados unidos, era cocinada a menor escala”, declaró Barr durante una conferencia de prensa. “Ahora se produce en una escala industrial por los dos carteles mas grandes de México: el de Sinaloa y el CJNG”.

De acuerdo con el fiscal, los cárteles mexicanos mueven las metanfetaminas a Estados Unidos a través de la frontera. Estas llegan a nueve de las ciudades más grandes del país: Atlanta, Dallas, El Paso, Houston, Los Ángeles, Nueva Orleans, Phoenix, San Diego y San Luis, desde donde se reparten al resto del país. Estas urbes concentran el 75% de las incautaciones de esta droga en Estados Unidos.

El problema no yace simplemente en el trasiego ilegal de drogas y, en consecuencia, la violación de las leyes estadounidenses. El titular del Departamento de Justicia explicó que se ha visto un aumento del 25% en las sobredosis por metanfetaminas en los últimos años. En 2018 se reportaron 12 mil sobredosis y en 2019 la cifra subió a 16 mil. El fiscal estima que en 2020, ante la pandemia, la cifra será peor.

“Se ha movido ahora a estados y comunidades donde no lo habíamos visto antes. Así que se está convirtiendo, se ha convertido en un problema nacional”, agregó Barr.

Las declaraciones del fiscal se dieron en el marco de la presentación de resultados de la Operación Crystal Shield. Esta iniciativa consistió en la colaboración de la Administración de Control de Drogas​ (DEA) con fuerzas locales y federales para reducir el tráfico de metanfetaminas a las nueve ciudades donde más se reporta su trasiego.

La metanfetamina en EEUU

Durante los seis meses que duró la Operación Crystal Shield, se incautaron 43 millones de dólares en ingresos por la venta de drogas. También se abrieron 750 investigaciones que llevaron a mil 840 arrestos, informó la DEA.

También te recomendamos: ¿Qué ha hecho Trump en su gobierno para combatir a los cárteles mexicanos?

Timothy J. Shea, titular de la DEA, señaló que entre 2017 y 2019 aumentaron las incautaciones de esta un 127%. En 2017 aseguraron 22 mil kilos y en 2019 la cifra llegó a casi 59 mil. De hecho, según la Evaluación nacional de la amenaza de las drogas de esta dependencia, en 14 de las 23 oficinas regionales de la DEA se registró un aumento en el flujo de la droga. En Estados Unidos, las regiones con el mayor tráfico son el oeste, el occidente central y el sureste del país.

Esto no siempre fue así. La DEA explica que en 2005, cuando pasaban por una “epidemia” de metanfetamina, la oficina regional de Omaha –que abarca Iowa, Minnesota, Nebraska y las Dakotas– raramente aseguraban medio kilo de la droga durante redadas. Incluso, la mayor incautación de esa oficina fue de 13 kilos.

(Imagen: DEA)

En 2019, la misma oficina incautó en un solo evento 113 kilogramos de la droga en Minnesota y 53 en Iowa.

“Lejos quedaron los días de los súper laboratorios domésticos y los laboratorios de una sola olla”, expresó la DEA en un comunicado. “Las metanfetaminas de México vienen de mega laboratorios capaces de producir cientos de kilos de droga en un solo ciclo y su pureza permanece arriba del 90% y su potencia tampoco se queda atrás”.

Entre 2012 y 2017, señala la administración, el número de incautaciones de esta droga en la frontera, principalmente en Arizona, creció un 255%. México ha restringido los precursores de la metanfetamina, pero los cárteles mexicanos siguen encontrando métodos para la manufactura de la droga y exportándolos a Estados Unidos.

Información de la DEA apunta que la metanfetamina mexicana es más letal, más accesible y 71% más barata de lo que era la droga en 2005.

La Operación Crystal Shield, aseguró Shea, golpeó los mayores centros de distribución urbanos de metanfetaminas en Estados Unidos, en ciudades como El Paso, Los Ángeles, Nueva York y Atlanta.

CJNG y Sinaloa y sus aliados en EEUU

La DEA señala que el Cártel de Sinaloa y el CJNG son los principales exportadores de metanfetamina en el país.

Según la evaluación anual que hace la dependencia, el Cártel de Sinaloa principalmente exporta al mayoreo a la costa del Pacífico en Estados Unidos. Los productos que manda van desde la metanfetamina, marihuana, cocaína y heroína hasta el fentanilo. Sus principales puntos de distribución son Phoenix, Los Ángeles, Denver, Atlanta y Chicago. También controlan puntos fronterizos en California, Arizona, Nuevo México y el oeste de Texas.

Por el otro lado está el CJNG. Este distribuye su droga –metanfetamina, cocaína, crack, heroína y marihuana– a puntos en Los Ángeles, Nueva York, Chicago y Atlanta. La organización, con presencia en 24 de los 32 estados de México, mueve la droga a través de Tijuana, Juárez y Nuevo Laredo.

Para William Barr, tanto el Cártel de Sinaloa como el CJNG son mucho más que organizaciones transnacionales de narcotraficantes.

“Son Estados en un Estado. Actúan con impunidad o han actuado con impunidad”, declaró Barr en la conferencia de prensa del 10 de septiembre.

Por supuesto, estos dos cárteles no operan solos en Estados Unidos. Entre ellos están las pandillas en las calles, en las cárceles y las organizaciones criminales de motociclistas.

Por ejemplo, la DEA ha establecido nexos entre las pandillas de SUR-13 y Goodfella Gangs, en Atlanta, Georgia, con los cárteles mexicanos para la distribución de heroína, metanfetamina y marihuana. En Detroit, Michigan, las pandillas locales –las cuales no están organizadas como la MS-13 o los Crips– también tienen vínculos con el Cártel de Sinaloa y el CJNG. La DEA explica que suelen operar a través del servicio postal y “narcotrailers”. Estas pandillas de Detroit son consideradas altamente violentas.

Los Ángeles, una ciudad donde operan ambos cárteles, cuentan con el apoyo de pandillas como los Crips, los Bloods, Florencia-13, la MS-13, la 18 y la Mafia Mexicana, mejor conocida como la EME, que históricamente ha sido aliada de cárteles mexicanos y es la principal distribuidora de drogas en la ciudad. La policía local ha detenido a varios miembros de estas pandillas por tráfico de drogas, pero también por homicidios y otros delitos de alto impacto.

¿Y la solución?

México lleva años combatiendo a los diferentes cárteles que operan en el territorio nacional. Y para Estados Unidos la única solución al trasiego de drogas sigue estando en las manos de su vecino.

“Hasta no resolver decisivamente con la situación en México, no vamos a ver un final con el problema de las drogas”, agregó Barr.

Para el fiscal de Estados Unidos, esto es porque casi todas las drogas que entran a Estados Unidos llegan desde México.

El fiscal señaló que se ha conseguido avanzar en la guerra contra el narcotráfico con la ayuda de México. Han concretado 60 extradiciones de narcotraficantes y destruido laboratorios de metanfetaminas en todo el país desde que el presidente López Obrador llegó al poder en el país. Sin embargo, ninguno de los extraditados es un capo de los cárteles.

Barr agregó que se continúa cooperando con México para detener a más líderes de estas organizaciones, pero la pandemia del Covid-19 ha golpeado a estos esfuerzos.

Mientras Barr aboga por una solución exclusivamente de México, durante décadas Estados Unidos ha sido el principal mercado de la droga a nivel internacional. Además, se ha criticado fuertemente la falta de regulación de la venta de armas que terminan llegando a los cárteles mexicanos. Sobre este punto, la administración de Trump no ha mostrado voluntad por reformar las leyes para evitar que más armamento llegue a la delincuencia organizada en México.