‘Los Centinelas’, la pandilla del Pedregal que sigue libre

“Los centinelas” son una pandilla de adolescentes que, de acuerdo a la fuente que se busque, estuvieron activos hasta el año pasado o siguen libres por el sur de la ciudad y, como se ha documentado a partir de videos captados con celulares, golpean, sin razón aparente, a otros jóvenes en plazas, escuelas y cafés. (Vía: Aristegui Noticias)

 

La Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de la Ciudad de México ha reportado que tiene “vigilados” a sus miembros, sin embargo, necesita las denuncias de sus víctimas para poder proceder contra ellos, pues los crímenes que han cometido son perseguidos por  querella, no de oficio (como el asesinato o el narcotráfico, por ejemplo). Edmundo Garrido, subprocurador de Averiguaciones Previas de la SSP declaró que:

“Tenemos plenamente identificados a los muchachos, pero necesitamos denuncia contra estos jóvenes. Del caso más reciente, de febrero, la denuncia se recibió apenas el fin de semana pasado y se abrió la carpeta de investigación.

La denuncia está en el área especializada y se solicita la presencia de la víctima para poder determinar los delitos y las circunstancias.” (Vía: Excélsior)

Uno de ellos, Brandon García, realizó una entrevista telefónica con el noticiero de Carmen Aristegui, en el que declaró que los ataques forman parte de iniciaciones a la pandilla y que “Los Centinelas” ya no están activos desde el año pasado. Ese mismo día, una de sus víctimas -que se identificó como “Fernando”- contradijo sus declaraciones: “Los Centinelas” siguen activos, no son iniciaciones sino la conducta cotidiana. (Vía: Aristegui Noticias)

Los miembros de esta pandilla son jóvenes de clase media alta y alta, que asisten a preparatorias y universidades privadas y “de prestigio”, que han estado rodeados por una larga lista de privilegios que les han permitido, entre otras cosas, seguir impunes, a pesar de las constantes denuncias, de los videos y de las declaraciones a diversos medios, incluso cuando sus víctimas forman parte de esa misma clase social y son atendidos directamente por altos mandos de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México.

Varios medios, incluso, han evitado nombrarlos “pandilla”, aún cuando, por lo que hemos sabido, se comportan tal como una: o son un grupo o una “banda”, pero no son nombrados como serían casi en automático si fueran jóvenes de escasos recursos.

La semana pasada, uno de los Porkys logró un amparo, otro presunto violador (con los mismos privilegios que Diego Cruz) también y el acusado de asesinar no dolosamente a cuatro acompañantes al chocar su automóvil en Reforma podría lograr salir de prisión este viernes.

¿Puede llamarse “justicia” a esta aplicación selectiva de la ley?

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