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¿Por qué nunca es suficiente la castración química para violadores?

Hay diversas implicaciones psicológicas y sociales en las agresiones sexuales
¿Por qué nunca es suficiente la castración química para violadores? (Imagen: Twitter)

Recientemente en el Congreso de la Ciudad de México el Partido Revolucionario Institucional (PRI) propuso implementar la castración química para violadores. Aunque este procedimiento sólo sería aplicado en casos específicos, parecía que los priístas no entendían que la violación es algo más complejo que no se evita de esa manera.

El diputado Tonatiuh González explicó que esta sentencia no sería aplicada a todos los agresores sexuales, sino exclusivamente a los siguientes:

“Vengo a presentar esta iniciativa, que tiene por objeto implementar la castración química a delincuentes sexuales cuando se cumpla con los siguientes supuestos: 1. Que como resultado de la víctima haya contraído una enfermedad de transmisión sexual crónica degenerativa. 2. Que la persona que cometa el delito de violación sea reincidente por el mismo delito.3. Cuando la persona que cometa el delito sea catalogado como violador serial o en serie”. (Vía: Noticieros Televisa)

Tras la propuesta de la iniciativa se desconoce cómo ha evolucionado dentro del congreso de la Ciudad de México.

La violación no sólo tiene que ver con sexo

Aunque en la percepción general la violación y las agresiones son considerados como ataques de carácter sexual, hay más implicaciones psicológicas y sociales en esta clase de ataques. En este sentido, el abuso sexual es utilizado como una herramienta de sometimiento tanto femenino como masculino mediante el que se muestra poderío o superioridad.

A través de estos sometimientos los agresores vulneran a la víctima de manera física, emocional y psicológica. De manera que, la víctima pierde el control sobre sí misma, esto no suena tan descabellado si pensamos en las violaciones cometidas durante guerras, protestas o represiones sociales.

En suma, la violación puede ser entendida como un crimen de lesa humanidad. Hay agresores que utilizan el abuso sexual como método de humillación o como un mecanismo de control y dominación que atenta contra la integridad de las personas.

Loa agresores sexuales y los violadores no son  personas que sólo tienen un deseo o impulso sexual descontrolado. Por tanto, la castración química sólo inhibiría los instintos sexuales, más no otros tipos de agresión.

“La medicación consistente en anti-andrógenos (en el lenguaje corriente conocida como “castración química “) reprime los instintos sexuales y reduce la producción de testosterona. Los compuestos químicos más utilizados son el Acetato de Medroxiprogesterona (MPA) -comercializado bajo el nombre de Depo-Provera- y el Acetato de Cyproterona (CPA) Ambas drogas operan enviando al cerebro la falsa señal de que el organismo dispone de suficiente testosterona, de manera que aquel deja inmediatamente de producirla”. (Vía: Castración química Estado de México)

Ahora bien, la castración química podría detener a un violador, pero no a la cultura machista que, en cierta medida, solapa y hasta justifica las agresiones sexuales.

De tal manera, podría ser conveniente apostar a la salud social y hablar acerca de sexualidad sana y equidad de género. Eso podría detener la crianza de más agresores sexuales, en vez de sólo paralizarlos.

Con información de: Noticieros Televisa