Abren museo sobre esclavitud y linchamientos raciales en Alabama: el Museo del Legado

En la ciudad de Montgomery, Alabama, la Equal Justice Initiative (Iniciativa por una Justicia Equitativa) logró, por fin, abrir un museo y un memorial al racismo en Estados Unidos. Se basaron en los memoriales del Holocausto, en Alemania, y del Apartheid, en Sudáfrica. La intención: confrontar a los estadounidenses con su historia y el ‘terrorismo racial’ en el que se fundó el país completo.

Montgomery es la capital del estado sureño de Alabama, donde empezaron la Guerra Civil y la lucha por los Derechos Civiles. Ha sido el epicentro de la historia del racismo en Estados Unidos: desde la ‘central de esclavos’ en el siglo XIX, hasta el país más regresivo en cuanto políticas de equidad racial aún hoy.

El Legacy Museum (Museo del Legado) aparece en el peor (o el mejor) momento: la presidencia de Donald Trump y el reforzamiento de discursos de odio que justifican, hasta lo ilógico, la discriminación y la violencia racial en Estados Unidos.

Tras el ataque terrorista en Charlottesville luego de la remoción de una estatua confederada, revivió una vieja (y aterradora) discusión sobre el “legado” sureño: el mundo antes de la Guerra Civil, el ‘orgullo’ del terruño y la bandera confederada. Este museo es una respuesta directa.

Una parte importante de ese legado sureño es la violencia contra la comunidad afroamericana: la esclavitud, los linchamientos, la segregación institucionalizada (conocida como ‘Jim Crow’) y la amenaza constante de saberse víctima fácil de los blancos.

Una parte central del museo es el Memorial de los linchamientos: una estructura central de la que cuelgan más de ochenta bloques de acero con el nombre de cada condado en el ocurrió un linchamiento. De 1877 a 1950, cuatro mil cuatrocientas personas negras fueron asesinadas violenta y cruelmente con la aprobación tácita de las autoridades locales y hasta federales.

Alrededor del memorial, copias exactas de los bloques colgando dentro pueden ser solicitadas por los condados que quieran reconocer sus propios linchamientos. La intención es que ese anillo exterior de memoriales se vacíe pues los más de 80 municipios reconocerían su deuda histórica.

El terror de la esclavitud y los linchamientos era la vida cotidiana para millones de ciudadanos estadounidenses. El impacto cultural es evidente hasta hoy: casos ejemplares, como el de Mary Turner o Margaret Garner generaron canciones como “Strange Fruit” y obras literarias, como la novela Beloved, de Toni Morrison.

La cultura afroamericana diario se confronta con la realidad racista de los Estados Unidos. Era urgente, más en estos días, algo que confrontara a los blancos con sus propios crímenes.