¿Es Emiliano Zapata un personaje incómodo en la historia mexicana?

El más importante mito de Zapata es que no murió y el asesinado en Chinameca fue su doble
Emiliano Zapata, la figura incómoda de la Revolución Mexicana

Durante años, la Revolución mexicana se ha convertido en el gran fetiche nacional. La falta de un verdadero cambio social después de la guerra durante 1910, ha convertido a la Revolución en una llaga abierta de la historia mexicana.

Uno de los personajes que más llama la atención es Emiliano Zapata. Sobre todo por su presencia menor en el discurso de la 4T, que se ha dedicado a rescatar a los luchadores sociales mexicanos. Zapata no aparece en la imagen institucional de la 4T, aunque su figura aparece en toda la papelería de este año, por haber sido nombrado por el presidente “el año de Zapata”. Así, parece excluido del discurso de la Revolución, a pesar de ser el símbolo más claro de ésta. (Vía: Confabulario)

Imagen oficial del gobierno federa. (Imagen: Paredro)

Irónicamente, el expresidente Salinas de Gortari, utilizaba a Zapata como claro símbolo de su gobierno. A los manifestantes agrarios del 1 de diciembre de 1991 los felicitó por ser “dignos herederos de Zapata“. Si bien la historia moderna de nuestro país ha señalado a Salinas de Gortari como el presidente neoliberal por excelencia, parecería ligeramente contradictorio que él hubiera recuperado en su discurso la figura de uno de los revolucionarios más entrelazados con la lucha agraria. (Vía: Proceso)

Fue hasta el 10 de abril de 1932 que los restos de Zapata se trasladaron del panteón civil a la Plaza Revolución del Sur. En 2012, el presidente del momento, Felipe Calderón Hinojosa declaró a la zona de Cuautla como zona de monumentos históricos. Sin embargo, en 2010 se hizo una remodelación que demeritaba el monumento. Los árboles que lo rodeaban fueron retirados, las lozas desprendidas y los cristales conmemorativos rotos. La zona se ha convertido en una con alta incidencia delictiva. (Vía: El Sol de Cuernavaca)

Plaza Revolución del Sur. (Imagen: Guía Turística Interactiva)

¿Por qué resulta tan contradictoria la figura de Zapata?

El dato más controversial de su vida parece circular alrededor de sus posesiones. Si bien luchaba por “Tierra y Libertad”, Zapata no era un jornalero sino un pequeño propietario. Así, el “caudillo del sur” no se vestía como los campesinos que conformaban buena parte de su ejército, con calzones de manta y huaraches, y fumaba puros importados desde Cuba y su bebida preferida era el cognac. Hasta se cuenta que gastó gran parte del dinero de sus cosechas en una montadura de plata para su traje charro.

Emiliano Zapata Salazar nació el 8 de agosto de 1879. Fue el penúltimo de diez hijos y quedó huérfano a las edad de 16. Su lugar de origen es Anenecuilco, en Ayala, Morelos. (Vía: México Desconocido)

Ante el despojo de las tierras de los campesinos, la primera acción del caudillo del sur fue la toma de la Hacienda de Chinameca, el 29 de marzo de 1911. Para entonces su ejército constaba de mil hombres y se apoderaron de 40 rifles, además de parque y caballos.

La verdadera lucha de Zapata se dio con el Plan de Ayala, cuando consideró a Madero como “traidor” de los ideales revolucionarios. Zapata nunca estuvo de acuerdo con los presidentes de la época, porque todos desestimaban, en incluso traicionaban, la causa agraria.

https://www.youtube.com/watch?time_continue=149&v=Yhf9zyExSDw

En agosto de 1911, Victoriano Huerta intentó emboscar a Zapata. Aunque el atentado fue infructífero, después de esta traición, Zapata prefirió no hacer apariciones públicas. De hecho, se cree que prefería enviar a un doble a los eventos diplomáticos.

Fotografía de Emiliano y Eufemio Zapata. (Imagen: Neomexicanismos)

Después de años de lucha, Zapata fue perdiendo seguidores. Desesperado, confió en una oferta de adición para conseguir más hombres. Bajo órdenes del general Pablo González Garda, fue traicionado a manos de Jesús Guajardo el domingo 10 de abril de 1919.

Murió asesinado por el mismo hombre que le regaló su último caballo, As de oro, al que estaba montando al momento de su muerte. Zapata fue asesinado en la Hacienda de Chinameca, donde fue su primer levantamiento. Estaba acompañado de diez de sus hombres.

Monumento a Zapata en la Hacienda de Chinameca. (Imagen: Turisméxico)

Sin embargo, sus seguidores se negaron a creer que efectivamente hubiera muerto. De hecho, se cree que, ya que llegó tarde por hacer una revisión del terreno en la zona Piedra Levantada, el asesinado fue su doble.

Se dice que en su funeral, el lunar que tenía estaba borroso y que el muerto tenía calzones de manta. De hecho, también se dice que el cadáver tenía todos sus dedos, mientras que Zapata había perdido una parte del dedo meñique en la charrería. Se dice que el verdadero Zapata escapó a Acapulco… o hasta Arabia.

El lema de Zapata no se quedó sólo como un refrán, sino que “Tierra y Libertad”, junto con la ley agraria, se convirtieron en el antecedente directo del artículo 27 de la Constitución. Parece ser que eso es lo único que queda, institucionalmente, de Zapata.