Ann Makosinski: la joven que inventó la linterna corporal

A sus quince años, Ann Makosinski se convirtió en una destacada inventora
Ann Makosinski, inventora de la primera lámpara corporal

Ann Makosinski es una joven canadiense de madre filipina. Le gusta acampar y tocar el violín. Ah, y a los quince años diseñó la primera linterna que se ilumina únicamente con calor corporal. 

Fue durante unas vacaciones de verano que Ann viajó a Filipinas para ver a la familia de su madre. En este viaje hizo una amiga llamada María y ellas siguieron en contacto aun después del regreso de Ann a Canadá.

Durante una de sus pláticas, María le contó a Ann que había reprobado todo el año escolar. Todo porque en su casa no había energía eléctrica. María llegaba a su casa de la escuela para hacer la limpieza del hogar, cuidar a sus hermanos y, en la noche, dedicarse a hacer tarea. Pero, como no había energía, no podía ver sus apuntes ni estudiar para sus exámenes; así que reprobó.

Así como María, esto le pasa a cientos de niñas y niños alrededor del mundo, pues mil cien millones de personas en el mundo no tienen acceso a la energía eléctrica –según el último estudio realizado por la Agencia Internacional de Energía–. (Vía: IEA)

A Ann le pareció muy injusto que alguien tan brillante y trabajadora como María hubiera reprobado por no tener energía eléctrica. Buscó, entonces, crear una lámpara que se pudiera usar en una situación silenciosa –sin tener que activarse mediante energía mecánica– y que fuera siempre confiable –y no dependiera del clima, como la energía solar–.

Se dio cuenta de que los humanos tenemos mucha energía corporal que se desperdicia y que habría que utilizar. Creó entonces una lámpara que funciona con celdas peltier. Éstas generan energía cuando se calienta un lado al tiempo que se enfría el otro. Mediante calentar las celdas con una vela y enfriarlas con refrigerante, Ann logró prender una pequeña radio.

Posteriormente logró crear una lámpara. Ésta es hueca, para que de un lado se caliente con el calor corporal y del otro se enfríe con el aire. Es la primera lámpara que funciona únicamente con el calor corporal.

Y, claro, no es perfecta. Como necesita enfriarse, es mucho más eficiente en un ambiente frío. Pero es un importante paso en la intención de crear energía accesible para todos.

Ann con su premio de la Feria de Ciencias de Google. (Imagen: Secretaría de Cultura de la Nación)

En los materiales Ann invirtió 26 dólares (aproximadamente 510 pesos). Al ganar la Feria de Ciencias de Google también ganó 50 mil dólares. Posteriormente también inventó eDrink, unas tazas que mediante el calor de la bebida generan energía para cargar un celular. 

Actualmente tiene 22 años y se dedica a seguir trabajando para llevar energía accesible a todo el mundo.