¿Quieres recibir notificaciones de nuestro sitio web?

¿Quién es Ai Weiwei y por qué está haciendo arte sobre México?

Su exposición 'Restablecer memorias' busca reconstruir el lazo invisible entre pasado y futuro a partir de la falta
Ai Weiwei trabaja con temas de la historia Mexicana

Ai Weiwei es un artista y activista político chino. Gran parte de su trabajo se basa en las distinciones entre lo nuevo y lo viejo, lo verdadero y lo falso. Durante su exposición en el MUAC, crea una relación entre un salón ancestral de la familia Wang, que tiene 400 años de antigüedad, y la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.

Cuando nace Ai Weiwei, en 1957, su familia se encontraba en una situación precaria. Su padre, un famoso escritor chino, había sido acusado de derechista y exiliado a las zonas periféricas del país. Forzado a lavar letrinas, el padre de Ai Weiwei intentó suicidarse varias veces durante esos años. En ese entonces, toda la familia vivía en una cueva destinada al nacimiento de las ovejas, pues es lo único que tenían durante el régimen.

Regresaron del exilio al tiempo que Ai Weiwei se graduaba de la preparatoria. El artista decidió inscribirse a la facultad de cinematografía, no tanto por interés en la materia, sino porque era de las pocas oportunidades artísticas que se ofrecían durante la época.

Imagen de Ai Weiwei para el Museo Universitario Arte Contemporáneo. (Imagen: Time Out)

Posteriormente, una de sus novias fue a estudiar a Estados Unidos y Weiwei decidió acompañarla. Se inscribió en la Escuela de Diseño Parsons en Nueva York, pero desertó ya que no le interesaba el estudio de las corrientes artísticas tanto como vivenciar el arte en carne propia.

Al salir de la escuela, Ai Weiwei se dedicó a hacer todo tipo de trabajos, desde niñero hasta jardinero. Y su pequeño cuartito en la parte este de la ciudad se convirtió en un referente para demás artistas migrantes que llegaron a Nueva York.

Ai Weiwei empezó a cobrar fama mundial en la década de los noventa, cuando decidió gastar todos sus ahorros para arriesgarse con una pieza efímera. El artista logró comprar una urna de la dinastía Han, valuada en un millón de dólares.

Durante el régimen Maoista y la revolución cultural, hubo una constante destrucción de todo lo antiguo en favor de lo nuevo. Piezas arquitectónicas fueron derribadas, cerámicas destruidas, imágenes arruinadas. Lo poco que logró salvarse, obtuvo un inmenso valor cultural y económico.

Gran parte de las urnas de la dinastía Han fueron conservadas por el propio Mao, ya que su técnica y detalle eran únicos en la época. Fue entonces que Ai Weiwei decidió comprar una y, en una pieza de tres fotos a blanco y negro, romperla.

Ai Weiwei “Tirando la urna de la dinastía Han”, 1995. (Imagen: Guggenheim)

La intención fue recordar la destrucción perpetuada durante el régimen de Mao, al tiempo que critica nuestro apego con el arte y la falsa validez de los objetos artísticos. La controversia que causó esta pieza le ganó fama a nivel mundial.

Su creación artística siempre ha ido de la mano de su postura política. Durante años, se dedicó a recopilar nombres de niños que habían muerto en un temblor en China, debido a la mala construcción de las escuelas. Como fuerte crítico del gobierno chino, fue arrestado en 2011 durante tres meses por supuesta “evasión de impuestos”. (Vía: The Guardian)

Sus enfrentamientos con el gobierno incluyen la destrucción de uno de sus estudios en Shangai, cámaras de vigilancia afuera de su casa y el hackeo a sus cuentas personales. En uno de sus enfrentamientos con la policía, fue golpeado en la cabeza y tuvo que operarse una hemorragia cerebral de manera inmediata.

¿Cómo terminó Ai Weiwei haciendo arte sobre México?

Ai Weiwei llega a México con la intención de trabajar con la política mexicana y de conocer las fallas del Estado mexicano. Cuando, junto con el curador Cuauhtémoc Medina, se dirige al centro Prodh para conocer más de la situación mexicana, coincidentemente se encuentra con un grupo importante de los padres de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa.

Sucede entonces que entre el español, el chino y el inglés, logran comunicarse sus miedos y sus dolores. Ai Weiwei les cuenta que cuando estuvo desaparecido por tres meses por el gobierno chino, lo que lo mantenía esperanzado era que personas cercanas a él lo estarían buscando.

Fue en esta reunión que Ai Weiwei decidió dedicarse a volver a traer luz sobre una situación que lleva cinco años sin una respuesta clara. Junto con las familias (o la familia, pues ya se han integrado como una comunidad de apoyo) de los estudiantes desaparecidos, hará un documental en el que registre no sólo las investigaciones sobre el caso, sino también cómo es la vida de los familiares, cómo transitan por la ausencia y cómo se mantienen en la lucha.

Según el periodista John Gibler, los familiares de los estudiantes de Ayotzinapa fueron doblemente violentados. La primera violencia fue la desaparición de 43 estudiantes, hijos, hermanos, amigos, nietos. La segunda fue el discurso del gobierno en el que los estudiantes fueron tachados de delincuentes. Según la “verdad histórica”, sus cuerpos fueron incinerados en una fosa, versión que posteriormente sería desmentida por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) y el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI)

La mentira fuerza a las familias a imaginar a sus hijos enfrentándose a un destino tan miserable, y luego, cuando saben que es una mentira, a imaginar algo peor“, escribe Gibler.

En la búsqueda de los estudiantes desaparecidos, se descubrieron cientos de fosas clandestinas, pero nunca a los estudiantes. Según A dónde van los desaparecidos, para finales del 2016, el gobierno registraría cerca de 2000 fosas. Los últimos informes oficiales señalan más de 3000 fosas clandestinas por todo el país.

Sin embargo, durante estos casi cinco años, todavía no hay respuestas. El 3 de diciembre de 2018, en su primer decreto como presidente, AMLO ordenó la creación de la Comisión de la Verdad y la Justicia para el caso Ayotzinapa. En la reunión del 15 de enero de 2019 se establece lo que sabemos del caso Ayotzinapa hasta ahora: “La única verdad sobre el caso Ayotzinapa es que todavía no hay verdad“. (Vía: MUAC)

46 retratos hechos con piezas de LEGO, junto con la investigación actual del caso. (Imagen: MUAC)

La exposición de Ai Weiwei retoma una grieta en la historia mexicana. En nuestro país, las desapariciones son algo común, algo normalizado. Cuarenta y tres estudiantes fueron desaparecidos y nunca regresaron a su casa. ¿Es necesario que un extranjero lo diga para que hagamos algo al respecto?