Las 10 mejores películas de 2017

Esta semana es, al mismo tiempo, aburrida y llena de cosas que hacer: ya pasó la cena de Navidad y vamos por el segundo recalentado, pero falta el Año Nuevo y Reyes. Para que puedas llenar tus horas con un maratón de lo mejor del año, en Plumas Atómicas te presentamos la lista de las películas que, para nosotros, fueron lo mejor que trajo el cine en 2017.

10. It (dir. Andy Muschietti)

Pocos remakes han funcionado, algunos como películas medio grises, otros, como It, como un clásico instantáneo. Basada, al mismo tiempo, en la novela de Stephen King y la miniserie del 90, esta nueva versión se centra más en el desarrollo del terror psicológico de una infancia abandonada a su suerte por todo un pueblo que en los sustos gratuitos. Muschietti se aprovecha de la nostalgia de moda (los 80) para explotar algo que está ahí, entre nosotros: no el miedo a los payasos, sino el terror que le tenemos a los niños.

9. Atomic Blonde (dir. David Leitch)

¿Qué obtienes cuando sumas el mejor soundtrack ochentero con John Wick y el talento de Charlize Theron? Atomic Blonde. Eso. En la Alemania dividida de los ochenta, el thriller/película de acción esta basada en la novela gráfica del mismo nombre, escrita por Anthony Johnston y dibujada por Sam Hart. No sólo es una película divertida, sino que reta la narrativa del lado “victorioso” de la Guerra Fría; además, Theron es una anti-heroína impecable: despreciable y carismática al mismo tiempo. La mera pelea en las escaleras pone a esta película dentro de las mejores. Punto.

Mención especial. Coco (dir. Lee Ulrich)

Era obvio que esta película iba a ser de las más taquilleras de la historia de Disney en México. Y podríamos expandirnos por 900 palabras sobre el significado histórico, político e ideológico del Día de Muertos, como ya lo hicimos. Pero, además de eso, en Coco, Pixar regresó a ser un estudio que arriesga por una historia diferente: una que centra en los más ignorados el peso argumental de su historia: los ancianos y los niños. Si no la has visto, ve con muchos kleenex, los vas a necesitar.

8. The Meyerowitz Stories (New & Selected) (dir. Noah Baumbach)

Netflix había estado teniendo tropiezos con su contenido original, pero con The Meyerowitz Stories quizá demostró que hay mucho que esperar de la plataforma; hasta de Adam Sandler. Una familia disfuncional como todas, ruidosa como todas, que tiene que organizarse a pesar de las rencillas, los pleitos de hace años y los rencores. Aunque en momentos parece una versión menos ‘andersoniana’ de The Royal Tenenbaums, en esta película, los diálogos son tan naturales que hacen lo que en la vida real ocurre con las cenas familiares de Navidad: todos hablan para no escucharse.

7. Baby Driver (dir. Edgar Wright)

Baby Driver parece una película nacida desde su soundtrack. La relación directa que tiene el ritmo de diálogos, edición y hasta la trama está ahí desde la primera escena: una persecusión por las calles de Atlanta que renovó el interés de muchos por una película de un chofer (luego de los fiascos de la franquicia interminable de Rápido y Furioso). Wright  había sido, hasta Baby un director de comedia visual, Shaun of the Dead Hot Fuzz son sus obras más conocidas, pero en esta película deja claro algo que le urgía al cine estadounidense: alguien que  entendiera cómo un corte, un chiste o un desarrollo de personaje puede darse, simplemente, a través de urna imagen… o una canción.

6Thor: Ragnarok (dir. Taika Waititi)

Por mucho, el elemento flojo del Universo Cinematográfico de Marvel fueron las dos primeras entregas de Thor. Un dios nórdico invulnerable, insufrible y con “problemas” que hubieran fascinado a Freud, pero a nadie más. Taika Waititi, director de piezas tan geniales como What We Do In The Shadows, revivió al personaje sin depender (tanto) del mejor villano/héroe/chiquitobebé de Marvel: Loki. Diálogos casi improvisados, acción, comedia y el mejor personaje hecho de roca que ha visto el cine; sin duda es una de las mejores películas de todo el MCU.

5. Wonder Woman (dir. Patty Jenkins)

La primera película de esta nueva “era” de superhéroes salió en el 2000: X Men. Por 17 años una pregunta y una exigencia fueron la constante: ¿hasta cuándo habría una película con una superheroína como protagonista? Tardaron mucho. Demasiado. Sin embargo, el resultado fue una de las mejores películas del año: la dirección y el guión de Jenkins, el carisma y la actuación de Gal Gadot, y uno de los diseños de producción más ambiciosos de los últimos años nos dieron la mejor película que le hemos visto a la DC.

Paréntesis. Tempestad (dir. Tatiana Huezo)

Éste es un paréntesis porque, con el cine mexicano tenemos un problema: el que vale la pena no se distribuye, no se ve y no se conoce, y el que nos hace odiar el cine mexicano está en todos lados. Seguro ya viste varias listas de “lo mejor” del cine nacional sin reconocer más que dos o tres y, justo ese es el problema. Tempestad, de Tatiana Huezo, es un ejercicio narrativo sobre la violencia que ya hasta se siente natural en México, que mucho le debe al trabajo literario de autoras como Cristina Rivera Garza y Sara Uribe, y es una película que tuvo que seguir el largo vía crucis de mucho del cine nacional: giras internacionales, premios internacionales, reconocimiento internacional antes de que sea visto por más de cien personas en México.

4. Logan (dir. James Mangold)

La última aparición de Hugh Jackman como Wolverine tenía que ser (tenía que ser) una adaptación de Old Man Logan, la saga escrita por Mark Millar. El trabajo que hace Mangold es, al mismo tiempo, un homenaje al personaje, al actor y al género completo. Despojado de su personalidad superheróica, éste ya no es Wolverine, sino Logan: se enferma, está cansado y harto, escondiéndose y cuidando a un Charles Xavier con principios de demencia. Es una película dolorosamente hermosa que nos recuerda que la muerte llega para todos.

Para ver en 2018. Lady Bird (dir. Greta Gerwig)

3. Blade Runner 2049 (dir. Denis Villeneuve)

Ésta pudo haber sido, fácilmente, la película más decepcionante del año: una secuela sin el carisma de la original, pero aferrándose inútilmente a la nostalgia. Pero Villeneuve, el genio detrás de Arrival, hizo mucho más que simplemente una secuela: 2049 corre en paralelo a la original Blade Runner, le hace un justo homenaje sin depender de ella; recupera todo su carisma pero, también, propone otra cosa. Aún con sus evidentes fallos narrativos, ésta es una de las películas más impactantes del 2017, tanto en lo visual como en lo filosófico.

Para ver en 2018. The Shape of Water (dir. Guillermo del Toro)

2. Dunkirk (dir. Christopher Nolan)

Nolan es ese director que o amas u odias. Mientras se le conoce por sus tramas complejas (algunas gratuitamente complejas), con Dunkirk explora el periodo histórico más documentado del siglo XX a partir de uno de sus momentos menos conocidos: la retirada de Dunquerque. A través de tres perspectivas y tres tiempos que se entretejen y afectan mutuamente, la película mantiene en el borde del asiento a sus espectadores no sólo a través de un ‘truco’ en el soundtrack, sino la constante expectativa de desastre que rodea a todos los protagonistas.

Mención especial. Star Wars Episode VII: The Last Jedi (dir. Rian Johnson)

Es Star Wars y simplemente por existir, iba a estar en esta lista. Esta última entrega hace mucho por superar las hipernostálgicas entregas anteriores y, para lograrlo, propuso algo completamente diferente. Mientras que se mantiene divertida y desarrolla su periodo más oscuro (porque, siempre, la segunda entrega en una trilogía de Star Wars es oscura), nos presenta la última actuación de Carrie Fisher en un papel que, por fin, le hace justicia a Leia y a Fisher. La película tiene oportunidad, incluso, de hacer comentario social sobre la inequidad económica, la amoralidad de la guerra y cuestiona los elementos que, dentro del universo de Star Wars, eran dicotómicos: no es que haya buenos y malos, simplemente hay decisiones, contextos y momentos.

Ah, y Luke Skywalker tiene su momento más glorioso. Sí, aún más que cuando hizo explotar la Estrella de la Muerte.

Ah, y porgs. Todos queremos más porgs.

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1. Get Out! (dir. Jordan Peele)

La mejor película del año es la ópera prima de Jordan Peele, conocido principalmente por su programa de comedia junto con Keegan-Michel Key, Key & Peele. El thriller social de Peele explora el racismo profundo en Estados Unidos: el terror que viven millones de personas no blancas en un país que, hoy, es gobernado por Donald Trump. En Get Out! no se pregunta si el racismo todavía existe, sino que se parte de que es tan real que ha cobrado la vida de cientos de formas casi invisibles (porque lo tenemos frente a nosotros todo el tiempo, no porque se esconda). El trabajo de Peele y la actuación de Daniel Kaluuya funcionan tan bien que, incluso en México (donde negamos todo el tiempo el racismo fundacional desde el que se construyó nuestra sociedad), deja mucho de qué cuestionarnos.