Eloy López, un hombre que quiso comprar una cafetera en una tienda de Nespresso, fue ignorado por los trabajadores de la misma. Presuntamente, por la forma en que iba vestido. Así, la venta de una o dos cafeteras de aproximadamente 12 mil pesos se perdió y el hombre, que también es vendedor de seguros, cuenta la historia.
¿Ven esa tienda de ahí donde venden cosas para los amantes de café?
— El Señor de los Seguros (@EloyLopezJ) September 2, 2018
Bueno pues todo su equipo de ventas acaba de dejar ir una gran venta y no lo sabe. pic.twitter.com/3BUH2OsYju
En un hilo de Twitter con casi 6 mil reacciones, un hombre relata cómo intentó hacer una compra en una de las tiendas Nespresso de la Ciudad de México el pasado 2 de septiembre. Sin embargo, fue ignorado por el personal porque iba en lo que él llama ‘fachas de domingo’, en una muestra de la forma en que las políticas de las empresas obligan, directa o indirectamente, a dar trato diferenciado a sus clientes.
Todo empezó cuando Eloy López, quien se hace llamar ‘El Señor de los Seguros’ en Twitter, fue de compras a un centro comercial. Al encontrarse con presupuesto de sobra, consideró comprar la cafetera que deseaba desde hace tiempo:
Antes había estado haciendo unas pequeñas compritas que me habían puesto más de buenas de lo que iba.
— El Señor de los Seguros (@EloyLopezJ) September 2, 2018
Había obtenido descuentos sorpresa que me dejaron con presupuesto sobrante. pic.twitter.com/Hu17aMcL8d
Después de echar un vistazo entre los aparadores, Eloy decidió que compraría una o dos cafeteras junto con sus respectivos accesorios. Según sus cálculos, gastaría no más de 12 mil pesos:
Me quedo prendado de todo lo que veo y hago cuentas y con una maquina más algunos aditamentos dije voy a gastarme máximo 12 mil pesos. No más.
— El Señor de los Seguros (@EloyLopezJ) September 2, 2018
Sin embargo, mientras él recorría los pasillos, el personal de la tienda no se acercó para orientarlo ni para ofrecer información sobre los productos de la tienda. Entonces se dio cuenta de que, al fondo del establecimiento, había una especie de degustación cafetera para otros clientes:
Me dice que le permita un momento porque va a atender a alguien. Un señor y su hijo que iban muy bien vestidos y le preguntaron cosas parecidas a las mías.
— El Señor de los Seguros (@EloyLopezJ) September 2, 2018
Eloy cuenta que el trato que recibió fue muy diferente al que las personas, presuntamente ‘bien vestidas’, recibieron por parte del barista:
Después de servirles el café y explicarles cómo deben poner la leche ? (calentada en este artefacto maravilloso que les conté) se voltea hacia mi.
— El Señor de los Seguros (@EloyLopezJ) September 2, 2018
Ahí ya siento como cuando entras a fiesta de súper lujo y no te dieron boleto para entrar.
— El Señor de los Seguros (@EloyLopezJ) September 2, 2018
¿Les ha pasado?
A mi un par de veces en la prepa.
Eloy, en un intento por obtener información sobre la elaboración del café con las máquinas de Nespresso, preguntó la diferencia entre éstas y otras cafeteras de la misma marca. El barista respondió cortante y continuó atendiendo a los otros clientes:
Decido voltearme (y aguantarme mis ganas de café) y seguir viendo las máquinas. Me acerco a escuchar a una señorita explicarle a un señor que le dice “¿Dime por qué debería llevarme una y no otra?”
— El Señor de los Seguros (@EloyLopezJ) September 2, 2018
De hecho, según cuenta Eloy, ya tenía contemplado llevarse dos cafeteras de casi 5 mil pesos con sus respectivos accesorios. Sin embargo, cuando intentó hablar con una mujer que atendía a otro cliente, fue ignorado una vez más:
Decido voltearme y dirigirme en busca de alguien que me atienda. No veo a nadie. Iba a ir a la caja a pedir las máquinas, pero mejor decido irme con mi pena, mi rubor, mis ganas de café y mi dinero a otra parte.
— El Señor de los Seguros (@EloyLopezJ) September 3, 2018
Finalmente, Eloy decidió desistir y calmar su antojo de café en Starbucks. Sin embargo, estaba tan lleno que prefirió irse a casa con su cartera intacta.
Al final estaba lleno de gente y mejor decido irme a casa. Me voy un poco estresado pero con el dinero en mi bolsa. Eso reconforta a cualquiera ?
— El Señor de los Seguros (@EloyLopezJ) September 3, 2018
Si bien Eloy López cuenta su experiencia como una más en la vida de una persona introvertida, ésta deja ver cómo la atención a clientes en algunas empresas da preferencia a las personas que se ven de cierta manera. Eloy, incluso con el dinero en la bolsa y toda la intención de comprar una o dos cafeteras para él mismo, fue menospreciado por el personal.
Cabe aclarar que el hecho no es cuestión de la conducta de cada individuo en la tienda, sino de la forma en que son entrenados para ofrecer sus servicios.
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Al día siguiente de que Eloy publicara su experiencia en Twitter, la cuenta global de Nespresso se puso en contacto con él para ofrecerle una solución. Sin bien él prefirió no compartir sus datos personales, deseó que su testimonio ayudara a la empresa a mejorar:
Hola, no me gustaría compartir con ustedes esos datos de mi número telefónico. Dejémoslo en que tuve una muy mala experiencia de compra y ya. Ojalá les ayude en un futuro. Saludos.
— El Señor de los Seguros (@EloyLopezJ) September 3, 2018
Y, finalmente, la empresa aclaró que las áreas involucradas ya estaban al tanto del tema y que tomarían en cuenta el ‘incidente’ como una oportunidad:
Ojalá les ayude a mejorar. Siempre esas historias ayudan. Si uno quiere.
— El Señor de los Seguros (@EloyLopezJ) September 3, 2018
Yo como vendedor he cometido errores garrafales en mi carrera.
Saludos.
