Ganaderos de Sonora se han visto obligados a subastar cabezas de ganado emergente para evitar su muerte por las sequías que azotan a más del 90 por ciento del estado.
Ganaderos de Sonora se han visto obligados a subastar cabezas de ganado emergente para evitar su muerte por las sequías que azotan a más del 90 por ciento del estado.