¿Quieres recibir notificaciones de nuestro sitio web?

Érica, su novio y hermanos aparecieron muertos tras detención de Marina, PF y Grupo Hércules

Imagen: Especial

El 29 de octubre de 2014, elementos de la Marina encontraron cuatro cuerpos en el Ejido de los Cuervos, en Matamoros, Tamaulipas. Los cadáveres identificados eran de los hermanos estadounidenses Alex, de 22 años, José Angel, de 21, y Érica, de 26. El cuarto era del novio de José Guadalupe Castañeda, de 32 años, de México.

Alex y José Ángel fueron vistos por última vez el 13 de ese mismo mes, cuando salieron de casa de su padre para reunirse con su hermana y cuñado en el Puente Internacional Libre Comercio Lucio Blanco, para luego viajar juntos a Progreso, en Texas, Estados Unidos, señaló la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) a través de una recomendación publicada el 18 de enero.

No sé por qué se los llevaron, si ellos no llevaban ni armas, ni nada. Fue una injusticia lo que hicieron con mis hijos“, declaró esta semana el padre de los hermanos, Pedro Alvarado, con Aristegui.

Según la recomendación, Alvarado recibió la llamada de un testigo del levantón. Le señaló que “los estaban checando policías federales y luego llegaron dos camionetas blancas Pick Up, con elementos de la Marina y también elementos de Grupo Hércules”. Después, los elementos de seguridad subieron a Érica a una camioneta blanca. Los tres hombres fueron maniatados y se los llevaron en una caravana de vehículos.

La CNDH detalla que tanto José como los hermanos estadounidenses fueron detenidos en un retén en el puente internacional, previo a que los agentes de Hércules y la Marina se los llevaran.

A mí me avisaron que los tenían detenidos, pensé que era un chequeo de rutina, pero luego no llegaron“, apuntó Alvarado en el programa de la periodista.

El padre, quien presentó la queja el 14 de octubre de 2014, dio con los dos vehículos en los que viajaron Alex y José Ángel antes de desaparecer en un comercio cuya función es legalizar vehículos del extranjero. El dueño del negocio le explicó que dos hombres le dejaron el vehículo y que uno solicitó su regularización.

La relación de los hechos que publicó la CNDH señala que Alvarado en efecto buscó en la PGR, en la PGJE, en instalaciones de la SEMAR y de la SEDENA, pero que no encontró nada ahí. Fue hasta que le informaron del hallazgo del 29 de octubre, tras pruebas genéticas para determinar la identidad de los cuerpos, cuando finalmente dieron con los estadounidenses y el mexicano.

 

Los cuatro murieron por la misma causa, según peritos de la Procuraduría de Tamaulipas: “traumatismo craneoencefálico, con fractura de cráneo secundario a herida producida por proyectil disparado por arma de fuego”, es decir, todos tenían un balazo en la cabeza. La muerte habría ocurrido “entre un lapso de 2 a 4 semanas anteriores a su localización”.

La CNDH, a través de su indagatoria, constató que la detención de las cuatro personas se realizó de manera ilegal y arbitraria, pues no hubo orden de aprehensión. Además, apunta que los elementos de la Marina, así como los de Grupo Hércules –cuerpo de seguridad creado para “la paz y tranquilidad de las familias de esa ciudad”–, y la Policía Federal estuvieron involucrados en la desaparición forzada de las víctimas.

Así, la Comisión recomendó a las autoridades responsables reparar los daños a los familiares y darles atención médica, psicológica y tanatológica. En Aristegui, afirmó que no ha recibido atención en ese sentido.