La violencia política de género en este proceso electoral

En lo que va del proceso electoral han sido asesinadas 16 mujeres políticas. Otras 93 han sido agredidas físicamente, secuestradas o asaltadas con violencia, además de las que han sufrido acoso y hostigamiento para, finalmente, renunciar a sus candidaturas. (Vía: Reforma)

De acuerdo con el Insituto Nacional Electoral (INE), la violencia política de género son “todas aquellas acciones u omisiones de personas, servidoras o servidores públicos que se dirigen a una mujer por ser mujer (en razón de género), tienen un impacto diferenciado en ellas o les afectan desproporcionadamente con el objeto de menoscabar o anular sus derechos políticos-electorales, incluyendo el ejercicio del cargo“.

“La violencia política contra las mujeres puede incluir, entre otras, violencia física, psicológica, simbólica, sexual, patrimonial, económica o feminicida. Además puede ejercerse a través de cualquier medio de comunicación, incluidos el ciberespacio y las tecnologías de la información”.

Este jueves, la candidata a diputada por el Distrito 8 de Oaxaca, Gabriela Olvera, renunció a su candidatura. Ella denunció el acoso de los mismos miembros de su campaña, especialmente del candidato a Senador Héctor Pablo Ramírez Puga Leyva, y afirmó que presentará una denuncia ante la Fiscalía de Derechos Electorales.

“Durante estos meses y días de campaña he sufrido violencia política y de género del equipo de campaña del equipo de Héctor Pablo Ramírez Puga. En varias ocasiones han realizado publicaciones en redes sociales denostando a mi persona, a mi trabajo, a mi candidatura. El ataque en su mayoría ha sido por medio de los llamados ‘troles’. En lo particular no les he dado importancia, pero lo delicado es que también ha sido de forma directa de parte de sus colaboradores más cercanos, incluso algunos todavía trabajan en Liconsa”, señaló Olvera.

El caso de Gabriela Olvera es un ejemplo de violencia política contra las mujeres: no solo están expuestas por ser candidatas o funcionarias, sino también por el hecho de ser mujeres.

“Nunca antes habían participado tantas mujeres en un proceso electoral en México. Aunque las leyes sobre paridad establecen un marco que lo hizo posible, las mujeres candidatas todavía enfrentan obstáculos que les impiden contender en igualdad de circunstancias“, señala la organización Luchadoras. “La violencia política contra las mujeres en razón de género es una de ellas”.

Luchadoras desarrolló una herramienta para denunciar la violencia política de género. El INE, además, cuenta con un Protocolo para Atender la Violencia Política contra las Mujeres, que puede consultarse aquí.