Mata a su asaltante; Fiscalía determina que actuó en legítima defensa

Actualización 30/03/2018, 13:00: La Fiscalía General del Estado de Puebla informó el 29 de marzo, cerca de las 22:00 horas, que el abogado que mató a su presunto asaltante con un arma de fuego en un estacionamiento en Angelópolis actuó en legítima defensa.

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Javier “N”, de 36 años, salió el 28 de marzo del Hospital Puebla, en la zona de Angelópolis, en la capital poblana. Se dirigió a su Porche en el estacionamiento y un hombre lo interceptó y habría tratado de arrebatarle su Rolex, valuado en 150 mil pesos. Javier sacó su arma de fuego y mató de un tiro en la cabeza al presunto asaltante. (Vía: El Universal)

El supuesto ladrón quedó tendido junto al vehículo. Paramédicos llegaron al lugar de los hechos para auxiliarlo, pero confirmaron que había muerto. Fue trasladado a las instalaciones de la Fiscalía de Puebla en calidad de desconocido.

Javier se identificó como un abogado y señaló que no opondría resistencia ante la detención. Además, aclaró que tiene un permiso de portación de arma y que actuó en legítima defensa.

Según información de la Policía local, Javier y el otro sujeto forcejearon antes de que el abogado utilizara el arma contra su presunto agresor.

Un abogado, Arturo Hernández, explicó a El Universal que ahora un juez deberá determinar si realmente Javier actuó en legítima defensa contra el individuo que supuestamente trató de robarle su reloj.

Grupo Imagen informó que Javier fue puesto a disposición de las autoridades. Su situación legal debería determinarse antes de que se cumplan 48 horas, según autoridades.

El litigante agregó que una licencia para portar armas no significa que se tiene “licencia para matar”. Seguridad privada o pública son los únicos que pueden usar el arma para salvaguardar su vida o la de terceros. También señaló que no todos los permisos implican que se pueden llevar a todas horas.

Hernández agregó que se tienen que revisar las condiciones en las que se encontraba el presunto asaltante. Dependiendo de las pruebas, dice, se podría determinar si hubo o no un exceso de legítima defensa.

El Artículo 26 del Capítulo Quinto del Código Penal de Puebla señala que una de las causas de exclusión de un delito es la legítima defensa, es decir, cuando el autor actúe “en defensa de su persona, honor o bienes de otro, repeliendo una agresión actual, violenta, sin derecho y de la cual resulte un peligro inminente”.

En el cuarto apartado del mismo punto del Código se señala que se debe de acreditar que quien actuó en legítima defensa lo hizo tras ser agredido, que no pudo haberla evitado fácilmente por otros medios.

También debe demostrar que hubo necesidad racional para emplear el medio en la defensa y que el daño que le iba a causar el agresor no “era fácilmente reparable después por los medios legales, o era notoriamente de poca importancia, comparado con el que causó la defensa”.

Hay otros requisitos en el Código poblano para acreditar la legítima defensa, como la actuación ante una invasión de la propiedad privada. Pero ahora el destino de Javier quedará en las manos de un juez y el Ministerio Público para determinar si la muerte de su presunto asaltante era necesaria y, por lo tanto, legal.