PGR torturó a 34 detenidos por caso Ayotzinapa: ONU

La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) presentó el documento “Doble injusticia: Informe sobre violaciones de derechos humanos en la investigación del caso Ayotzinapa”. En este informe, se acusa que la PGR y otras dependencias torturaron a detenidos por la desaparición de los normalistas.

Tras revisar los expedientes, las fichas médicas y entrevistas con las autoridades, detenidos y testigos, la ONU-DH recopiló fuertes elementos de convicción para concluir que 34 de los 129 imputados por la desaparición de los 43 estudiantes sufrieron tortura, informó la Oficina en un comunicado.

De acuerdo al informe, las detenciones arbitrarias tienen un modus operandi prácticamente uniforme y consiste en lo siguiente:

  • Las autoridades federales detuvieron a sospechosos de manera arbitraria
  • Hubo demoras “significativas” en la presentación formal de los detenidos ante el Ministerio Público de la PGR
  • Los actos de tortura ocurren durante las primeras 48 horas tras la detención
  • El objetivo era extraer información o una confesión
  • Los detenidos fueron transferidos a la SEIDO
  • Torturas posteriores ante un agente del Ministerio Público para una declaración

La Oficina detalla que el informe se realizó con casos documentados de violaciones de derechos humanos que supuestamente ocurrieron desde el 5 de octubre de 2014. En esa fecha, la PGR le quitó el caso a la Fiscalía del Estado de Guerrero para continuar con la investigación.

Tras desaparición de 43 de Ayotzinapa, PGR torturó al menos 34 detenidos: ONU

Todos los arrestos después de ese periodo habrían sido realizados por elementos de la PGR, la Policía Federal y la Secretaría de Marina (Semar), dice la ONU-DH en su comunicado.

El informe señala que las justificaciones que fueron dadas para explicar lesiones y demoras eran inverosímiles y contradictorias. En unos casos señalaban que se había ponchado la llanta o se encontraron con mucho tráfico. En otros apuntan que los golpes fueron autoinflingidos, previos a la detención, por caídas o porque habían estado ebrios.

Por ejemplo, en un caso, las autoridades federales detuvieron a un hombre. El parte informativo señala que tras ser asegurado fue trasladado vía terrestre, pero se poncho una llanta y el motor iba caliente. Por ese motivo, fueron obligados a viajar a baja velocidad.

Además, la ONU-DH exhibe una serie de declaraciones auto-inculpatorias que fueron realizadas libre y espontáneamente. Estos individuos presentaban múltiples lesiones, según los partes médicos.

En el caso de Jonathan, detenido el 28 de octubre de 2014, presentó heridas en las rodillas, así como en el costado izquierdo del torso y el derecho del abdomen. En el caso de David, aprehendido el 10 del mismo mes y año, los médicos hallaron lesiones en el hombro derecho y otras partes superiores del torso. En su declaración ante el Ministerio Público, David se declaró criminal de Guerreros Unidos, uno de los grupos implicados en la desaparición de los 43.

La ONU-DH aclaró que no es un órgano jurisdiccional que pueda presentar evidencias técnicas, dar sentencias o emitir decisiones de carácter concluyente sobre responsabilidades penales individuales.

Ante la publicación del informe, la PGR publicó un comunicado en el cual señala la oficina omitió información relevante y que le preocupa que den conclusiones sobre un caso que sigue siendo investigado o bajo el análisis del Poder Judicial. También señala que la información no es nueva y que de ese modo no contribuyen a la investigación.

“En diversas reuniones de alto nivel con el Representante en México de la OACNUDH, el Gobierno de México compartió consideraciones y puntualizaciones importantes sobre el contenido del Informe, en particular en relación con su metodología y los vacíos de información que contiene”, dijo la Procuraduría.

La dependencia puntualizó que en los casos analizados no se acreditaron actos de tortura tras el Protocolo de Estambul y se insistió en que la CIDH ya tenía información al respecto. Acotó que los casos de estos actos son “excepcionales”.

Jan Jarab, de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU en México, señaló en la presentación del informe que los Protocolos de Estambul aplicados en México suelen ser realizados meses o incluso años después de los incidentes.

La ONU-DH señaló que el informe es un llamado para que cualquier prueba del caso Ayotzinapa que haya sido obtenida bajo tortura sea excluida o anulada en la investigación, como lo dice la Ley General para Prevenir, Investigar y Sancionar la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes en el Artículo 52.

Por: Redacción PA.