Veracruz al borde del colapso económico

Yunes

Veracruz no solo se encuentra hundido en una crisis de gobernabilidad y de violencia, también se encuentra a punto de colapsar por la crisis de deuda pública que aqueja al estado y que podría derivar en una completa quiebra de la entidad trayendo consigo una crisis económica que podría tener una reacción en cadena por todo el país. A pesar de esta situación, el gobierno federal por medio de la Secretaría de Hacienda señaló que no rescatará al estado de Veracruz de su crisis de deuda bajo el argumento de que la entidad, en su carácter de estado federado, es responsable del manejo de su sistema financiero, por lo que no es obligación del gobierno federal intervenir para sacar a flote la crisis.

Según cifras oficiales, se estima que la deuda veracruzana asciende los 100 milo millones de pesos, es decir, la deuda se encuentra en un punto crítico que podría derivar en la generación de un déficit de tal magnitud que prácticamente paralizaría al estado y sus municipios. Toda esta deuda, es herencia de la pésima gestión del gobernador Javier Duarte, el cual no solo desfalco y saqueó los recursos del estado a partir de actos de corrupción, sino que en términos de la administración pública tomó una serie de desiciones económicas irresponsables que hicieron crecer la deuda pública de manera exponencial.

En ese contexto, el gobernador entrante Miguel Ángel Yunes planteó modificar el presupuesto del año en puerta, debido a que presentaría un déficit para el año entrante de 20 mil millones de pesos, lo cual volvería impagable la deuda del estado. Dicho paquete presupuestal fue hecho por el ahora prófugo ex gobernador Javier Duarte y su equipo de trabajo y es una muestra fehaciente de la irresponsabilidad, el cinismo y la ignorancia con el que gobernaban Duarte y sus allegados.

Según información del propio Yunes, la administración de Duarte prácticamente hizo una copia del presupuesto de 2016, indexó el documento y cambió la fecha para entregarlo al congreso sin hacerle la mínima modificación, se limitaron simplemente a realizar un mero trámite, esto a causa de que el gobierno iba de salida, y por supuesto no le importó generar un proceso de transición ya que seguramente Duarte estaba más concentrado en darse a la fuga. Por tanto, no existe en el presupuesto actual un mínimo análisis sobre la situación actual y mucho menos un proyecto para bajar el déficit de la deuda pública del estado y así sacar a flote la economía.

Asimismo, el gobernador señaló que desde el pasado miércoles 28 de diciembre se instalaron mesas de trabajo en la Secretaría de Finanzas en conjunto con todo el gabinete con el fin de analizar el presupuesto de cada dependencia punto por punto. Para Yunes, la situación actual del estado es crítico, sobre todo en el sector salud y el de seguridad pública, es decir, se encuentran al borde del colapso dos de las dependencias más importantes de todo gobierno, en ese sentido, el gobernador reiteró su compromiso con la población, señalando que merecen un gobierno que les responda a todos de forma eficiente.

Ahora, resulta increíble la postura del gobierno federal ante esta situación, si bien uno de los objetivos económicos para este año es obtener un superávit presupuestario, además de nivelar los niveles de deuda del gobierno, resulta contradictorio que no tomen en cuenta que podría tener para todas la federación el hecho de que un estado prácticamente se vaya a la quiebra. Con esto no queremos decir que el gobierno federal deba cubrir la deuda de Veracruz de manera total, simplemente debería estar trabajando de manera cercana con dicho gobierno con el fin de generar alternativas que permitan sacar a flote las finanzas del estado. (Vía: Animal Político)