UNAM repone derechos de alumno señalado por el rector de ser porro

Fernando Tinajero Muñozcano fue identificado por la UNAM como parte de los porros que, el pasado 3 de septiembre, atacaron una manifestación pacífica frente a la torre de Rectoría. Las autoridades universitarias señalaron con nombre, apellido, carrera y plantel a 18 “implicados” en los hechos violentos y, a los que eran estudiantes, los expulsaron. Después de demostrarle a la UNAM que ni siquiera estaba en la zona, la universidad restableció sus derechos y medio le pidió disculpas: que “hubo confusión” porque se parecía a otro.

El ataque porril del pasado 3 de septiembre en el corazón de Ciudad Universitaria hizo evidente la crisis que, para muchos estudiantes, se vive en la UNAM: no sólo la falta de seguridad sino la presunta colaboración entre autoridades y grupos de choque, una tradición tan larga como la autonomía universitaria.

La respuesta de la UNAM ante el ataque fue expulsar a 18 estudiantes que, dijo el rector Enrique Graue Wiechers en un mensaje en video, fueron identificados gracias a los videos y fotografías del evento. En un comunicado oficial se señalaron los dieciocho por nombre, institución y hasta carrera.

Desde ayer mismo en la tarde (…) nos hemos dado a la tarea de identificar a los agresores(…). He firmado ya la expulsión de 18 individuos inscritos en la Universidad y están siendo enviadas al Tribunal Universitario para su ratificación.” dijo el rector en un video publicado por la misma UNAM. (Vía: Heraldo)

Ni Rectoría ni la UNAM como institución transparentó nunca la investigación sobre los 18 expulsados. Si bien en redes existieron múltiples usuarios que trataron de recopilar e identificar al mayor número posible de agresores, estas publicaciones no fueron con una intención de generar una denuncia penal, sino para evidenciar en redes a los presuntos porros.

Fernando tuvo que defender su inocencia en cuestión de un par de días. Así, de repente le llegó la notificación de su expulsión sin derecho a defenderse, sin oportunidad de saber por qué estaba siendo responsabilizado por algo en lo que ni siquiera estuvo presente. (Vía: Excélsior

La respuesta de la UNAM, luego de que Fernando no dejó duda alguna de su inocencia fue simplemente decir que se trató de una confusión: se parecía mucho a uno de los porros grabados. En otro comunicado oficial, la UNAM dijo que seguiría la investigación y pues, que dispense.

Hubo una confusión al identificar las características físicas del estudiante con otra persona que sí intervino en los hechos violentos suscitados el pasado 3 de septiembre en la explanada de la Torre de Rectoría. La Universidad ha ofrecido ya una disculpa al alumno afectado y a sus familiares por los inconvenientes que la confusión les haya causado en detrimento de su imagen personal y académica”. (Vía: Excélsior)

Ante un evento tan grave como el ocurrido el lunes 3 de septiembre, que casi le cuesta la vida a dos estudiantes que se manifestaban por más seguridad en la universidad, que generó un paro casi total en la universidad como no se veía desde la huelga de 1999, la UNAM presentó a un inocente como chivo expiatorio no sólo es cuestión de alarma, ¿cuántos casos más habrá como el de Fernando entre los 17 restantes?

Por: Redacción PA.