Trump, China y la globalización

China

¿Un país socialista como China defendiendo la globalización y el libre mercado y la máxima potencia capitalista promoviendo la instauración de economías cerradas y proteccionistas? Suena surrealista pero esta es la forma en que se están configurando los escenarios políticos y económicos globales. Trump por un lado impulsando su modelo populista de economía cerrada y de guerras comerciales y por otro lado China proclamándose como impulsor del libre comercio y la globalización, parecería que el fin de las ideologías ha llegado.

El epicentro de este hecho fue el Foro Económico Mundial, en donde por primera vez, Estados Unidos no mandó un representante oficial, en este caso del gobierno entrante de Donald Trump ya que argumentaron que asistir a un evento como ese daña la imagen populista de la nueva administración. Contrario a eso, fue también la primera vez que China, un país oficialmente socialista, asiste a ese evento símbolo del capitalismo global, paradójicamente para refrendar la importancia de la integración comercial vía el libre mercado.

Esto puede ser observado no solo como un reordenamiento de la geopolítica en donde se espera que China tome un papel más preponderante en la economía global, mientras Estados Unidos se replegará hacia el proteccionismo basado en el nacionalismo. También puede ser entendido como un fenómeno en donde las ideologías políticas y económicas, altamente estructuradas y cimentadas a lo largo del espacio y el tiempo, empiezan a difuminarse para volverse un mero instrumento retórico, ya que lo que ahora está en el fondo son posiciones respecto a la apertura o al aislamiento y ya no ideologías que parten de la diferencia entre derecha e izquierda o socialismo frente a liberalismo.

Al parecer ya no es posible partir de la diferenciación clásica de las ideologías políticas y económicas para explicar el contexto global actual, debido a que se han desvanecido los programas políticos sólidos y fuertemente anclados a tradiciones ideológicas. Observamos por un lado que movimientos autodenominados de izquierda y de derecha, por distintas vías buscan frenar los procesos de globalización con el fin de recuperar el control estatal de la economía, pensemos en Trump o Podemos en España; por otro lado encontramos posiciones ideológicas que tienden a todo lo contrario, es decir, a la promoción de la integración económica global, ahí están China y Alemania por ejemplo. 

Esta diferencia entre apertura/clausura define de mejor manera los fenómenos que estamos observando en la coyuntura global actual, el meollo se encuentra en los niveles de control estatal de la economía, la política y la sociedad y ya no en la dimensión programática de los antiguos bloques ideológicos los cuales operaban no solo de forma pragmática, sino con base en promesas de utopía, de mundos posibles y mejores, ahí está el comunismo como fin de la historia o, el mercado equilibrado en donde los individuos actúen en plena libertad tal como ideo el liberalismo. Es decir, ahora las ideologías cumplen funciones en espacios más limitados, volviéndose recursos discursivos que apuntan mucho más a formas de operar el sistema político que no necesariamente están acopladas a ideas y posicionamientos respecto del sistema económico.

Dicho de forma más específica, las ideologías si bien tienen detrás un posicionamiento sobre las formas en que debería operar el sistema económico, ya no son su enfoque principal, debido a que se concentran más en generar propuestas sobre formas específicas de organización social, política y jurídica, es en ese punto donde radican las diferencias ideológicas, ya que como hemos dicho, tanto posiciones progresistas sobre los derechos y las libertades civiles, como posturas conservadoras pueden defender principios muy similares respecto de la economía. Esto significa que la distinción izquierda/derecha solo es aplicable para cuestiones de orden político, mientras que la diferencia entre apertura/clausura define posicionamientos en el terreno de lo económico, es decir todo esto es producto de la diferenciación sistémica en lo social.

Dicho todo esto, podemos decir que estas transformaciones y diferenciaciones en los sistemas se verán reflejadas en un nuevo orden geopolítico ya no alineado en su centro a los posicionamientos ideológico-políticos (como en la Guerra Fría) sino basados en la diferencia apertura/clausura del sistema económico. Veremos que el centro de las tensiones, tanto políticas como comerciales a nivel geopolítico, seguramente operarán con base en la disputa entre el proteccionismo comercial y el libre mercado.

En lo geopolítico también veremos otro tipo de tensiones relacionadas a una de las consecuencias no deseadas de la globalización, que es el enfrentamiento entre cosmopolitismo/fundamentalismo, es decir, que independientemente de lo económico, se gestarán conflictos asociados a los nacionalismos y a los fundamentalismos religiosos de orden más autoritario frente a posiciones mucho más liberales y progresistas de tradición democrática. Es en este terreno en donde es posible establecer matices y distinciones más claras en el campo de lo ideológico, ya que es aquí donde se ponen en juego distintos proyectos de organización social, política y jurídica.

Dicho todo esto podemos decir de manera concreta que geopolíticamente veremos a países como China, Alemania, México, Japón, entre otros defendiendo el libre comercio frente a países como Estados Unidos, Reino Unido, Venezuela, posiblemente Francia de ganar Le Pen, en donde cada uno desde sus trincheras y de sus movimientos políticos de izquierda o de derecha nacionalista, defenderán la intervención y el control estatal no solo de la economía, sino de la vida social en general. En lo político cambia radicalmente esta organización, ya que aquí está el conflicto entre la defensa de la democracia liberal frente a los movimientos populistas y nacionalistas de corte autoritario de izquierda o de derecha, así como China defendió el libre mercado y la globalización, resultaría impensable que ellos defendieran la democracia liberal, así de complejo el asunto.   

Véase: (BBC)