Tras el Brexit, Theresa May es elegida primera ministra del Reino Unido

Theresa May ha sido nombrada primera ministra del Reino Unido. Esta será la primera mujer que gobierne el país desde Margaret Thatcher, hace 25 años. Su principal misión será llevar a buen puerto las negociaciones para concretar la ruptura con la Unión Europea.
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Los cuestionamientos del Brexit han cambiado radicalmente el terreno político en el Reino Unido. Theresa May ha sido nombrada primera ministra del Reino Unido. Esta será la primera mujer que gobierne el país desde Margaret Thatcher, hace 25 años. Su principal misión será llevar a buen puerto las negociaciones para concretar la ruptura con la Unión Europea.

David Cameron anunció su renuncia después de que se diera a conocer que había perdido en el referéndum. Se esperaba que la sucesión fuera hasta septiembre, pero los recientes eventos políticos cambiaron el panorama, y fue este miércoles cuando el primer ministro formalizó su renuncia ante la reina. 

Todos los líderes que apoyaron la campaña del Brexit han desistido de ocupar este cargo.

Boris Johnson, exalcalde de Londres, quien era uno de los favoritos para remplazar a Cameron debido a su carisma, dio a conocer que no se presentaría como candidato. Han corrido rumores de que su decisión se debió a que se sintió traicionado por David Gove, Ministro de Justicia, quien, a pesar de haber declarado que lo apoyaría, también presentó su postulación.

El principal promotor del Brexit, Nigel Farage, tampoco figurará en la conformación del nuevo gobierno. El líder del partido de derecha UKIP aseguró que ha cumplido con su papel, pues logró sacar al Reino Unido de la Unión Europea, y ya no tenía otras aspiraciones políticas.

Andrea Leadsom, viceministra de Energía, también se postuló para el puesto, pero no tuvo el respaldo del Partido Conservador. En las elecciones internas, sólo obtuvo 84 votos, mientras Theresa May consiguió 199. Algunos expertos señalaron que afectaron sus declaraciones hechas a The Times. En una entrevista insinuó que estaba mejor preparada para ser primera ministra porque, a diferencia de May, tenía hijos.

Entonces, al ya no contar con rivales, se adelantó la elección de Theresa May. Actualmente, May tiene 60 años; participó por primera vez en la Cámara de los Comunes en 1992, y es la persona que más tiempo ha durado al frente del Ministerio del Interior. Desde hace años ha sido una de las figuras más importantes de su partido. En el Reino Unido es considerada como una mujer fuerte y astuta, por lo que podría encarar de la mejor manera la convulsión política que tiene por delante. 

Desde el principio de las elecciones internas tuvo una gran ventaja, 165 votos, más que todos sus contrincantes juntos. Sin embargo, ha sido criticada duramente por no cumplir su promesa de mantener la cifra de migrantes que ingresan al año, por debajo de las 100 mil personas.

Al tratarse de un sistema parlamentario, el Primer Ministro no es elegido directamente por los electores, sino por la Cámara de los Comunes. En este momento, el partido conservador tiene mayoría absoluta, por lo que su cargo ya está prácticamente garantizado. 

Paradójicamente, a pesar de haberse opuesto al Brexit, May será la encargada de dirigir el proceso de separación de la Unión Europea. Gracias a que en la campaña mantuvo un perfil bajo, podrá ser la perfecta interlocutora con los representantes que estaban a favor de la permanencia.

Aunque Theresa May pretende hacer el anuncio oficial de la salida, cuando menos a finales de año, el lunes pasado ha aceptado que es irreversible la decisión de los británicos y que no dará vuelta atrás al Brexit.

“Brexit significa Brexit… no debe haber intentos de permanecer en la UE, ni intentos para volverse a integrar por la puerta de atrás, ni una segunda consulta… Cualquier intento de evadir eso, especialmente por parte de candidatos que hicieron campaña para salirse de la UE, enfocándose en el tema migratorio, sería inaceptable para los ciudadanos.”

Sin duda, el reto más duro que enfrentará serán las negociaciones con la Unión Europea. Deberá quedar en buenos términos, favoreciendo el comercio y limitando la migración, uno de los principales factores que motivaron el Brexit, tal como ella misma lo declaró:

“debe ser una prioridad permitir a las compañías británicas comerciar dentro del mercado único de bienes y servicios, pero también recuperar el control sobre la cantidad de personas que ingresan al país desde Europa.”