Tras años de lucha, una comunidad huichola recuperó sus tierras

La incansable lucha por la tierra que les pertenece

Tras nueve años de lucha, la comunidad huichola Wixárika recuperó 180 hectáreas de territorio en Nayarit,  éstas les habían sido arrebatadas por ganaderos hace años.

El predio, que les fue devuelto a los Wixárika hace unos días, hoy se encuentra resguardado por más de 600 comuneros. Esta devolución es el desenlace de una disputa que los huicholes habían mantenido en contra de los ganaderos de Huajimic durante nueve años, en los que echaron a andar 47 juicios de restitución de terrenos ante el Tribunal Unitario Agrario (TUA). Hasta ahora obtuvieron 13 sentencias favorables, las cuales resuelven que se les devuelva dicho territorio.

A pesar de que la devolución de las 180 hectáreas es buena noticia, esta medida es una restitución mínima en comparación con las 10 mil hectáreas ocupadas por los ganaderos que todavía falta restituir.

La devolución de las tierras estaba programada para el 22 de septiembre y, para llevar el proceso de la forma más pacífica posible, los Wixárika pidieron a las autoridades nayaritas que enviaran elementos policiales para asegurarse de la entrega. Aún así, según palabras de Santos de la Cruz, miembro de esta comunidad, la participación del gobierno “dejó mucho que desear”, (Vía Sin Embargo).

“Dará inicio el fin del saqueo, invasión y despojo que en contra de nuestras tierras ancestrales perpetraron los ganaderos de Huajimic”, escribió la comunidad huichol en un comunicado, (Vía Sin Embargo).

Los Wixárika afirman que su derecho a esos predios como pueblo originario se les otorgó en 1718 por la Corona Española, luego fue ratificada por el presidente en 1953. El conflicto agrario que enfrenta esta comunidad necesita ser atendido con urgencia, pues —aunque legalmente han ganado la batalla— no hay ninguna figura institucional que apoye la reocupación de la tierra y que garantice la seguridad de los huicholes. 

Hace unas horas se propuso llevar a cabo una colecta de víveres para aquellos huicholes ubicados en San Sebastián Teponahiaxtlán que defienden sus tierras y que están pasando por una escasez de alimentos.