Según el gobierno de Trump, los cárteles mexicanos podrían pagar el muro

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Según el gobierno de Trump, han construido un catálogo con distintas formas en las que México podría pagar por el muro en la frontera, estas van desde un ilegal arancel del 20% a las exportaciones mexicanas a Estados Unidos, hasta la absurda idea de que se gravarán impuestos a los cárteles de la droga de nuestro país. Según el jefe de gabinete de Trump, Reince Priebus, han generado un esbozo general de varias opciones para que México reembolse el costo de la muralla fronteriza, pero hasta el momento no han explicado de manera profunda ninguna de estas opciones.

Hasta el momento, el gobierno estadounidense ha promovido la amenaza de México pagaría por el muro fronterizo a través de aranceles del 20% a productos importados desde México. A niveles discursivos esa propuesta tiene impactos positivos en la imagen de Trump dentro de los sectores sociales que lo apoyan, sin embargo, dicha propuesta resultaría contraproducente para ellos mismos, por una parte porque dichas medidas son ilegales dentro del marco regulador del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y, asimismo dentro de la normatividad internacional de la Organización Mundial de Comercio (OMC), quienes fijan tasas arancelarias que oscilan entre el 2 y el 3%.

Por otra parte, a niveles económicos, dichas medidas podrían resultar perjudiciales, sobre todo para los consumidores estadounidenses, quienes se verían afectados por un aumento considerable en el precio de productos importados de alta demanda, sobre todos los de origen agropecuario, es decir, su impuesto arancelario hacia México resultaría en un aumento en la inflación de Estado Unidos. Además, esas medidas podrían ser respondidas con impuestos arancelarios a exportaciones estadounidenses hacia México, lo cual afectaría  a empresarios, productores y trabajadores que dependen de la relación comercial bilateral, dicho de otra forma, la relación construida es tan estrecha en ambos países es tan estrecha que no podrían afectar a México sin afectarse a ellos mismos de manera colateral.

No obstante, el plan “B” de la administración Trump es aun más absurdo, buscarían recaudar dinero a partir de impuestos a narcotraficantes y multas a migrantes indocumentados, hasta el momento no han dado a conocer las formas en que llevarían esto a cabo, pero resulta problemático solo de escuchar las generalidades ¿Cómo piensan cobrar impuestos a organizaciones criminales clandestinas? ¿Qué tipo de multas cobrarían a migrantes indocumentados si la política migratoria tiende a la deportación? ¿De qué forma retendrían el dinero de las organizaciones criminales si no hay una política de colaboración en materia de seguridad con México? 

Todo esto parecen meras ocurrencias y especulaciones producto de la imaginación de Trump y su círculo cercano, ya que no quedan claras las formas en que llevarían a cabo todo esto. Además, la nueva administración lanza amenazas como si tuvieran realmente la capacidad para llevarlas a cabo, actúan prácticamente como pequeños dictadores, omiten intencionalmente los límites de poder legal que tienen en los hechos con fines propagandísticos, ya que dejan de lado el papel del congreso como contrapeso en el poder político, ya que es este quien tendría que llevar a cabo una reforma fiscal para lograr materializar los impuestos que busca imponer su administración.

Es decir, muchas de las amenazas lanzadas por la administración de Trump son producto de la demagogia y su materialización aunque es posible, no es tan fácil llevarlas a cabo; además de que muchos círculos tanto al interior, como al exterior al gobierno saben de los daños colaterales, en general negativos, que traerían para su país, si se llevaran a cabo al pie de la letra las ocurrencias del nuevo presidente de los Estados Unidos. Hay que recordar que el presidente no cuenta con poderes absolutos, además de que en Estados Unidos están en tensión distintos intereses que resultan en que se tienen que llevar a cabo negociaciones políticas, pero, lo más importante de todo, es que México también tiene cartas para jugar en contra de Estados Unidos. (Vía: La Jornada)

 

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