Sacerdotes asesinados en Taxco ‘eran parte de grupo delictivo’: FGE

El fin de semana pasado, dos sacerdotes fueron asesinados en la carretera Taxco-Iguala, en Guerrero. Los dos tenían una larga historia de organización civil y su muerte fue un golpe duro para la sociedad taxqueña.

La tarde de ayer, la Fiscalía General del Estado (FGE) de Guerrero, a través de una conferencia de prensa y un comunicado, llegó a la conclusión que siempre llegan en este tipo de casos: según el fiscal estatal, los dos sacerdotes estaban relacionados con bandas de la delincuencia organizada que opera en el Estado de México y Guerrero. (Vía: Animal Político)

Esto, luego de que confirmaran, en específico, que Germaín Muñiz García, uno de los sacerdotes asesinados, fue identificado como asistente de un evento donde estuvieron presentes varios miembros de un “grupo delictivo” con presencia en el Estado de México y Guerrero, aunque nunca especificaron de qué grupo se trata. El sacerdote fue fotografiado en esa fiesta con armas, que para la fiscalía parece ser prueba suficiente:

“En dicho baile celebrado en Juliantla, con información de inteligencia se tiene conocimiento que acudieron muchas personas pertenecientes a diversos grupos delictivos, tanto del Estado de Guerrero, como de los Estados de Morelos y Estado de México”. (Vía: SinEmbargo)

Esta conjetura de la Fiscalía se antoja, sobre todo, apresurada. Es cierto que estuvieron cercanos y retratados con personas que forman parte de grupos delictivos y de narcotráfico, sin embargo eso no los convierte en miebros. Así mismo, esta declaración los sitúa en el mismo lugar que a todos esos que se les ha comprobado pertenecer a los grupos ya mencionados y no como víctimas de asesinato.

Ante todo, esto sigue mostrando la violencia que se vive en México y más específicamente en Guerrero, que en 2017 acumuló casi 2 mil asesinatos vinculadas con violencia. Por ahora, el caso se seguirá investigando y se cree que los responsables huyeron hacia el Estado de México, por lo que Guerrero pidió el apoyo a las autoridades mexiquenses.

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