Expertos advierten de riesgo ambiental de sacar agua de pozos ultraprofundos

El gobierno de la CDMX construirá el quinto pozo ultraprofundo para la extracción de agua. El quinto, también, en el que se ignora a expertos que advierten del riesgo ambiental que representan.

Este pozo se excavará en el Cerro de la Estrella, buscando un manto acuífero que, se cree, está a dos kilómetros bajo la superficie. Se hará con la ayuda de tecnología y mecanismos de petroquímica, sin reparar en los daños que puede causar al entorno.

Luis Zambrano, investigador del Instituto de Biología de la UNAM, considera que esto representa, simplemente, que no se aprendió nada del desabasto actual en algunas delegaciones de la CDMX:

“Significa que no aprendimos la lección de los hundimientos y todas las consecuencias producidas por la sobreexplotación”

Por su parte, Federico Mosser, el creador de este proyecto acuífero, considera que esta es una gran alternativa para el sistema y el flujo de agua hacia la delegación oriental capitalina. Sin embargo, afirma que esto es parte de una investigación para encontrar esos mantos acuíferos profundos.

Sin embargo, la forma en que se comprobó la presencia de estas nuevas fuentes de agua, fue simplemente al perforar otros cuatro pozos, en los que brotó algo de agua, pero que no asegura que exista dicho manto, ni tampoco la calidad de su agua o su flujo, datos necesarios para asegurar el abasto.

Explotar este nuevo manto (exista como tal o así solo sean pequeños yacimientos) tendría un grave impacto en la infraestructura de la CDMX que se lograría ver con el tiempo de manera grave.

Explotar (por tanto secar) estos yacimientos puede provocar más hundimientos y hacer aún más riesgoso el terreno capitalino ante la presencia de sismos de gran magnitud, además de continuar con los derrumbes internos del suelo de la ciudad.

El desabasto de agua en la CDMX es un tema que debe ser tratado con seguridad, antes que con prontitud. Es un hecho que la situación es alarmante, pero también se requieren de mecanismos que aseguren que estos no tendrán consecuencias más graves de lo que pueden solucionar por un breve momento.

Los problemas de agua en Iztapalapa no son solamente cuestión de abastecimiento, pues se tienen varios pozos que alimentan a la delegación y su periferia. Existen también problemas de infraestructura que no han logrado resolverse, añadiendo más complejidad a la situación.

También es un hecho que el agua para CDMX podría agotarse con el paso de los años, mientras que la explosión demográfica aumenta, así como el requerimiento de agua. Las soluciones deben de venir de la mano de un proyecto que contemple todos los puntos posibles de este problema, no solo de la inmediata falta de agua.

Con información de Reforma

Por: Redacción PA.