Cuatro preguntas sobre la nominación de Gómez Urrutia al Senado por Morena

Este fin de semana se dieron a conocer las listas de plurinominales al Senado de la República (que puedes revisar aquí). Una de las inclusiones más polémicas fue la de Napoleón Gómez Urrutia, un personaje controvertido por las acusaciones de desvío de recursos por 55 millones de dólares que presuntamente obtuvo de los mineros como líder sindical, así como la persecución política en su contra durante los sexenios de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.

¿Qué ha hecho Napoléon Gómez Urrutia por los mineros?

Desde 2006, el dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana (SNTMMSSRM) vive en Canadá. De acuerdo con el periodista Pedro Miguel, “ha defendido a los trabajadores metalúrgicos de Lázaro Cárdenas-Las Truchas y por sus denuncias hacia Grupo México (propietaria de la mina Pasta de Conchos) y contra las autoridades laborales del gobierno federal”.

¿Cómo fue que lo convirtieron en villano?

En 2006, después del accidente en Pasta de Conchos que cobró la vida de 65 mineros, se convirtió en perseguido político. A pesar de que la mina es propiedad de Grupo México, del segundo empresario más rico de México Germán Larrea, fue Gómez Urrutia quien fue perseguido por la justicia y acusado de fraude por 55 millones de dólares, por lo que huyó a Canadá y obtuvo asilo político.

También es criticado por heredar la dirigencia sindical de su padre, Napoleón Gómez Sada, quien “duró 40 años como jefe de ese gremio, al clásico estilo priista”, dice Julio Hernández.

¿Por qué no es válido el argumento de “no se le ha comprobado nada”?

Se trata del mismo argumento usado para defender a miembros de otros partidos y su inclusión en puestos de representación. El hecho de que no se le haya comprobado nada no necesariamente quiere decir que las denuncias en su contra sean falsas.

¿Qué gana AMLO al incluirlo en su partido?

El apoyo del sindicato minero. Al menos quienes no están del lado de Carlos Pavón, dirigente del Sindicato Nacional Minero Metalúrgico Frente (SNMM), quien acusa a Gómez Urrutia de defraudar a miles de mineros.

 

Morena aprobó la inclusión de Napoleón Gómez Urrutia en su lista de plurinominales al Senado de la República.

Ante la polémica, López Obrador salió en su defensa al día siguiente: “Siempre he estado en contra de represalias tomadas desde el poder”, escribió. Además declaró que “Napoleón es un perseguido por el régimen, se enfrentó con los de mero arriba, con los machuchones, y como ellos son los que dominan el país, lo expulsaron”.

El candidato a la presidencia también citó un texto del periodista Pedro Miguel sobre el dirigente sindical:

Napoleón Gómez Urrutia es hijo de Napoleón Gómez Sada, quien fuera presidente temporal del Congreso del Trabajo y dirigente vitalicio del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalurgicos, Siderurgicos y Similares de la República Mexicana (SNTMMSSRM).

Es economista egresado con mención honorífica de la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM, y de la Universidad de Oxford. Durante 12 años fue director de la Casa de Moneda y Presidente Internacional de la Conferencia de Directores de Casas de Moneda. Fue secretario general del SNTMMSSRM desde su elección unánime en 2002. Reelecto para un nuevo periodo en 2008, fue nombrado presidente del sindicato en 2012.

Ha sido perseguido por los gobiernos de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto por su defensa de los trabajadores metalúrgicos de Lázaro Cárdenas-Las Truchas y por sus denuncias contra Grupo México (propietaria de la mina Pasta de Conchos) y contra las autoridades laborales del gobierno federal. A pesar de que las instancias oficiales se negaban a expedir la toma de nota a su favor, el respaldo de las bases sindicales lo ha mantenido en el cargo, incluso en el exilio.

La persecución llegó al grado de que a principios de 2014 la presidencia de Peña Nieto giró a la Interpol una orden de captura en contra de Gómez Urrutia por un supuesto fraude de 55 millones de dólares en el manejo del dinero sindical. Sin embargo, ese mismo año el Cuarto Tribunal Colegiado en Materia penal canceló la última de las múltiples órdenes de aprehensión que había en su contra, por lo que la “ficha roja” internacional hubo de ser cancelada.

En 2011 Gómez Urrutia recibió el Premio Internacional en Derechos Humanos Meany-Kirkland de la AFL-CIO y en 2014, las máximas distinciones mundiales en Derechos Laborales: el premio noruego Arthur Svensson y el Premio Edelstam en Suecia. En 2014 recibió la Medalla de Oro IPPY, de la Asociación de Editores Independientes de Nueva York por su publicación del libro “El Colapso de la Dignidad”. En 2014 le fue otorgada la Medalla “Emilio Krieger” por la Asociación Nacional de Abogados Democráticos, ANAD. En ese mismo año recibió la Medalla “Los Sentimientos de la Nación” otorgada por la Asamblea Popular de los Pueblos de Guerrero, APPG. Es también miembro del Comité Ejecutivo de IndustriALL Global Union; el sindicato más grande y poderoso a nivel mundial. Trabaja muy de cerca con líderes de organizaciones sindicales de varios países, incluyendo los United Steelworkers (USW).
Su libro más reciente (2017) se titula “Antes de la Próxima Revolución”.

Durante su exilio en Canadá, Gómez Urrutia ha intensificado la colaboración entre los mineros de ese país y los mexicanos y ha luchado en contra de la voracidad de las empresas mineras canadienses que operan en nuestro país.

Desde luego, también pueden leer las semblanzas de este líder sindical que publican El Universal, Milenio y Excélsior, e incluso creerles, si así lo desean.

Por: Redacción PA.