Dónde denunciar la compra de voto estas elecciones

Los procesos electorales tienen que luchar siempre contra un delito inminente: la compra del voto. Se sabe del mapacheo y de diferentes ofrecimientos al electorado para que condicione su voto por una suma de dinero muy variable.

Sin embargo, este delito es, en la mayoría de los casos, incomprobable. El hecho de que el voto sea libre y secreto no solo protege a los electores, sino a todos los que dan dádivas y dinero a cambio del voto de muchos.

Ante la evidencia de lo complejo que es frenar esta práctica, es que surge Democracia Sin Pobreza, una plataforma para la denuncia de la compra del voto en todo el territorio nacional.

Está integrada por las organizaciones civiles Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, Cohesión Social y Alianza Cívica, que han dado forma a la plataforma a través de un objetivo muy claro: dejar de lucrar con la pobreza en escenario electorales.

Lo que plantean como argumento es una realidad que se utiliza como moneda de cambio: la pobreza no puede ser resuelta ni mediante programas sociales ni mediante dádiva y los partidos no deben lucrar con ello.

El objetivo puntual de Democracia Sin Pobreza es hacer visible este delito, mediante denuncias de la misma gente que forma parte del proceso electoral, es decir: los ciudadanos.

Para ello han armado un mapa en el cual puedes poner el punto exacto donde se está realizando la compra de votos y de qué forma.

No tiene que ser solamente el requisito de una credencial de votar o la entrega de efectivo; ahí también cabe la entrega de electrodomésticos, muebles, tarjetas, ropa, útiles escolares y demás insumos que son usados con fines electorales desde los partidos en campaña.

Así mismo, tienen disponible un documento con el cuál puedes confrontar a cualquier que esté haciendo esto con toda la fuerza de las leyes electorales mexicanas. En este vienen especificadas todas las normas y leyes que hacen de esto un delito, así como sus modalidades y diferentes formas como recurso ilegal.

Finalmente, también elaboraron una gráfica en la cual se establecen los promedios y precios en los que se está comprando el voto por entidad federativa, para poder dar cuenta de qué tanto se está considerando para coaccionar el voto de esta forma.

Esta herramienta resulta especialmente importante, porque considera que no solo la entrega de efectivo, sino también diferentes programas sociales que se disfrazan de atención pública, pero que están pensados para hacer que el electorado decante su voto en función de quién da más.

Por supuesto, para que esto funcione la pobreza es un factor determinante, pues requiere de condiciones desfavorecidas para que las dádivas y el dinero sea aceptado y el voto de cada uno sea visto como un objeto de intercambio y no como una opción de ejercer la democracia.

Por: Redacción PA.