Los Clouthier: su eterna presencia la política mexicana

México tuvo en Manuel Clouthier y Cuauhtémoc Cárdenas dos figuras que se enfrentaron y vencieron (simbólicamente) al PRI durante el proceso de 1988 con la victoria discutida de Carlos Salinas de Gortari. Tras eso, el apellido Clouthier se convirtió en una constante al hablar de los procesos electorales en México, y en 2018 regresó con la fuerza de hace 30 años.

En esta ocasión, existen tres de sus hijos en el radar político para las elecciones que se avecinan. No se trata de una sorpresa, pero tampoco esperábamos que tuvieran tanta presencia, a 30 años de que su padre y Cárdenas estuvieran a punto de conseguir lo que el PAN (partido de origen de los Clouthier).

Tatiana Clouthier, que en este momento parece más candidata de Morena que AMLO, es la coordinadora de campaña del líder en preferencias electorales. Manuel Clouthier sigue en su intención de defender su carrera política como independiente con una candidatura al senado; y Rebeca Clouthier, por su parte, continúa ligada al Partido Acción Nacional, buscando una alcaldía en Nuevo León.

El vivir de la política o para la política es una discusión que se tendría que retomar a partir de esta familia. Es un hecho que son un grupo de tecnócratas, con educación para gobernar y que, apoyándose de su condición social han renunciado a vivir fuera de la política. Sin embargo, la discusión en este tema giraría en saber cómo han enfrentado esa condición de clase política.

Sus incursiones dentro de los sistemas electorales han pasado algo desapercibida, pero ha sido constante. En el caso de Tatiana, comenzó en el PAN como todos ellos, siguiendo la tradición de su padre, que creía en un sistema de partidos sólido, a pesar de que podía desprenderse de esa bandera si se interponía su visión democrática de dirigir un país.

Tras su tiempo en Acción Nacional, donde mayormente fue coordinadora de campañas, se decidió por la vía independiente, manera en la cual ocupó una diputación neoleonesa. Finalmente, se integró a Morena, donde está siendo el brazo fuerte de la campaña de Obrador, repartiendo y recibiendo golpes contra la competencia electoral.

Manuel Clouthier Carrillo, también inició en PAN pero se deslindó de ellos en 1990, tras lo ocurrido en las elecciones de 1988. Después de ello, no regresó al sistema de partidos, pero continúa en la política como candidato independiente eterno, defendiendo la posibilidad de gobernar desde esa forma de hacer política. Fue precandidato presidencial en 2012 y ahora es candidato a senador de la misma manera independiente.

Rebeca es la única que continúa en el PAN, y competirá por ocupar la alcaldía de San Pedro Garza García, ciudad de origen de todos sus hermanos. Ha sido diputada local y también fue proyectada como candidata a gobernadora de Nuevo León, pero finalmente eso no ocurrió.

Es fácil distinguir que la vida de esta familia está dedicada enteramente a la política. Sin embargo, no se distingue una línea entre ellos, salvo la de vivir en esta esfera. Reconocer en su padre una figura icónica dentro de la política contemporánea de México es simplemente encontrar el origen de sus filiaciones, al menos profesionales.

Dentro de sus discrepancias están las de los sistemas de partidos. Mientras que el Maquío reconocía el sistema parlamentario y la democracia como la mejor vía para gobernar, sus hijos no desechan esto, pero dos de ellos optaron por la vía independiente, en un claro rechazo a las organizaciones políticas mexicanas, sobre todo Manuel, quien desde el siglo pasado se deslindó de cualquiera de ellos.

Tatiana regresó de la mano del partido más joven, que parece ser, por ahora, el que más opciones tiene de ganar la presidencia y, con eso, gran parte de los demás puestos de elección disponibles. Pareciera que los tres persiguen las mismas ideas de su padre, aunque desde diferentes lugares, aunque sin el radicalismo y la vehemencia del primer Clouthier que llegó a las grandes planas.