Anaya se fusila la campaña #NoEsNormal de Amnistía Internacional

Bien se ha dicho con anterioridad que algunas de las ideas propuestas por Anaya son meros fusiles de sus competidores y antecesores. En caso más célebre es cómo le copió la tarea a AMLO. Sin embargo, en esta ocasión Anaya se robó no una propuesta sino toda la campaña #NoEsNormal de Amnistía Internacional, que los ha distinguido por años.

Por medio de la campaña #NoEsNormal, Amnistía Internacional había puesto en la agenda pública temas de derechos humanos prioritarios para el país, como las desapariciones forzadas. Incluso personalidades como Sting se sumaron a la campaña #NoEsNormal que puede rastrearse con facilidad hasta el 2015. (Vía: Amnistía Internacional)

Sin embargo, el equipo de Ricardo Anaya decidió pasarse por el arco del triunfo el trabajo de AI y así así así sin tantita pena, lanzaron una campaña idéntica, llamada de las misma forma que también se fusila bastante del contenido.

Mientras Amnistía usa ese hashtag para evidenciar problemas sobre derechos humanos que, por desgracia, hemos normalizado de forma alarmante; la campaña #NoEsNormal de Anaya está siendo usada para denunciar los problemas que viven las mujeres mexicanas.

Es decir: ambas campañas comparten tema y título: misma forma y mismo fondo.

Lo que no comparten son los objetivos; mientras Amnistía Internacional es una ONG que lleva muchos años luchando por los Derechos Humanos, Ricardo Anaya emplea esta estrategia de marketing con fines estrictamente electorales.

De momento, el fin que persigue Anaya no es que en efecto dejen de ser normales el acoso o la brecha salarial; de momento solo busca ganar una elección.

Es legítimo (incluso deseable) prometer que su gobierno combatiría esa clase de problemas, pero sus promesas caen en la frivolidad cuando se roba el trabajo de una ONG.

https://twitter.com/balamcastro/status/980486296320782337

Por desgracia, el hurto intelectual pasó desapercibido para gente que ha trabajado en derechos humanos, como Álvarez Icaza, quien debería forzosamente estar familiarizados con el trabajo de AI.

¿Pues qué no fue ombudsman? Ahora es muy fácil olvidar el pasado, al parecer.

Aún así, Álvarez Icaza mandó feliz de la vida un tuit con el hashtag de la discordia, así como Gálvez y demás colaboradores de Ricardo Anaya.

Eso sí: el #NoEsNormal de Amnistía Internacional contaba con el apoyo de defensores de derechos humanos, activistas y personalidades como Sting y el #NoEsNormal de la campaña de Ricardo Anaya cuenta… pues con Anaya.

Así como están las cosas, queremos creer que fue una pifia de otro mundo, pero, al menos por lo que pudo notar Plumas Atómicas al momento de realizar este hallazgo, las coincidencias entre ambos proyectos son más que obvias y enormes.

Lo de menos que podría hacer el equipo de campaña de Ricardo Anaya es dar crédito a Amnistía y ofrecer disculpas por este “lamentable coincidencia”, pero a estas alturas ya mejor que no diga nada de nada: no vaya a ser que su discurso para pedir disculpas sea de alguien más.