Refugiados ayudan a economías locales

Un estudio realizado en diferentes países de Europa (Suecia, España, Austria, Alemania, Italia, etcétera) encontró que, contrario al prejuicio, la inmigración promueve el desarrollo económico, como sugieren hipótesis en torno a la migración en ese continente.

Miembros del Centro Nacional de Investigación Científica de Francia (CNRS) analizaron el cambio de las variables económicas en relación con la llegada de refugiados en el periodo temporal 1985 y hasta 2015, el año en que la gran crisis de refugiados explotó en el mundo.

Los 15 países analizados dentro de este estudio recibieron el 89% de las peticiones de asilo en 2015, según datos de Eurostat, por lo que su tasa de refugiados y migrantes es un reflejo más fidedigno y constante que en países con porcentajes bajo de aceptación.

El estudio muestra que, en todos los casos, la llegada de migrantes favorece la economía de los países a donde ingresan, aunque el los primeros años este dato no es notorio, con el avance de los años deja ver la viabilidad de su inclusión.

Cuando la tasa de inmigración sube en un punto (un migrante por cada 1 mil habitantes), el PIB per cápita mejora en los cuatro años siguientes, llegando a una subida de hasta 0,32% en el segundo año de arribo. Así mismo, la recaudación fiscal incremente y, de forma más escueta, se reduce el desempleo.

De esta forma, este estudio busca contrastar la percepción que se tiene sobre la inmigración y los refugiados, que más que una preocupación económica deviene de un prejuicio racial, que ha sido apoyado por discursos políticos como el Le Penn o el de Donald Trump.

Aún así, los investigadores tienen cierta reticencia a elaborar un panorama a largo plazo, pero la muestras y la evidencia que se tiene, comprueba que, al menos en periodos de tiempo cortos, el trabajo de migrantes y refugiados tiene un impacto positivo en la economía.

Por otr lado, el economista David Card de la Universidad de Berkeley, apunta que este estudio puede también explicar cómo países que están teniendo un crecimiento poblacional lento o negativo tienen tendencia a índices económicos negativos.

Con información de El País