Procurador de SLP: ‘si no es feminicidio, fue por el comportamiento de las víctimas’

Tan solo en mayo, en San Luis Potosí se han registrado cuatro asesinatos de mujeres, los que, de acuerdo al protocolo de investigación de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), tienen que se tratados en primera instancia como feminicidios. Para Federico Garza Herrera, procurador de San Luis Potosí, eso no es obstáculo para criminalizar a las víctimas: declaró que, si el Ministerio Público no los considera feminicidios, “más bien [fueron causados] por el comportamiento de las víctimas”. (Vía: Emeequis)

San Luis Potosí fue uno de los últimos estado en tipificar el delito de feminicidio y, según expertas y especialistas, si bien se ha gastado mucho dinero para “capacitación del personal” de ministerios, policías y la PGJE, lo cierto es que sigue operando un sistema de revictimización y, por lo tanto, de obstrucción de justicia para decenas de casos. Por ejemplo, de 9 feminicidios ocurridos en lo que da de 2017, tan sólo se han tipificado 5 como tales, el último, el caso de una mujer víctima de feminicidio en un motel en la periferia de la capital. (Vía: AM San Luis)

Las declaraciones del procurador son un botón de muestra para la situación actual en San Luis Potosí: aunque existan protocolos que busquen dar equidad y crear mecanismos para enfrentar los feminicidios y la violencia de género, lo cierto es que sigue siendo tratado como un problema “cultural” frente al que no hay otra cosa que hacer más que “crear consciencia” (o esperar a que el MP confirme los prejuicios misóginos del procurador), aún cuando hace más de 8 años, la Corte Interamericana de Derechos Humanos determinó que los feminicidios son culpa del Estado mexicano por no garantizar la seguridad de las víctimas. (Vía: SCJN)

Quizá el caso más relevante de San Luis Potosí, que ya ha sido atraído por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, es el feminicidio de Karla Pontigo, una joven estudiante de Nutrición de 22 años, cuya muerte fue tratada por la PGJE como un mero accidente, aún cuando habían suficientes pruebas para procesarla como feminicidio.

Karla murió como resultado de una larga lista de golpes, hemorragias internas y la mutilación de la arteria femoral de su pierna derecha. Edecán del club nocturno El Play, fue también la escena del crimen: su cuerpo “fue encontrado” (según la PGJE) ahí, en el primer piso del local tras “haberse impactado contra una puerta de cristal”, lo que ocasionó sus heridas; sin embargo, su madre, su hermano y asociaciones como la Fundación para la Justicia y el Estado Democrático de Derecho (FEDD) y Amnistía Internacional (AI) están llamando a una revisión del caso, no sólo para hacer justicia para Karla Pontigo, sino para exigir (y juzgar) a las autoridades que, como el procurador Garza Herrera -en funciones cuando se procesó el caso de Karla-, creen que la tipificación de feminicidio es sólo un estorbo, pues “algo han de haber estado haciendo”. (Vía: Sin Embargo)

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