Nuevo procurador de CDMX dirigió caso Narvarte

Las autoridades de la Ciudad de México no tienen ni una pizca de memoria, ¿con qué descaro asignan a Edmundo Garrido Osorio como nuevo procurador de Justicia de la Ciudad de México? Edmundo Garrido fue uno de los encargados de la investigación sobre el multihomicidio de la Narvarte, investigación plagada de irregularidades.

Hace unas semanas, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) detectó graves irregularidades en el proceso de investigación sobre el caso Narvarte; contaminación de la escena, criminalización de las víctimas y líneas sin agotar, fueron algunos señalamientos que realizó la comisión en la recomendación 4/2017.

En su momento, familiares y organizaciones civiles declararon que en varias ocasiones, el subprocurador Garrido se había negado a hacer diligencias relacionadas con el caso.  Y abogados de los afectados señalaron que a dos años del multihomicidio, aún hay diligencias pendientes del caso Narvarte que no sea han querido realizar ni profundizar. (Vía: Animal Político)

Garrido en ese entonces era subprocurador de Averiguaciones Previas Centrales de la Procuraduría General de Justicia y ahora, después de la renuncia de Rodolfo Ríos Garza, estará al frente de toda la dependencia. De hecho la renuncia de Rodolfo Ríos se dio después de las recomendación de la CNDH sobre el caso Narvarte y dos semanas después del feminicidio de Lesvy Berlin.

Pues todo parece indicar que Garrido llega con la misma escuela de su ex jefe Ríos Garza y tras rendir protestar el día de ayer, en una breve conferencia, el nuevo procurador aceptó que uno de los principales retos a cumplir tras asumir el cargo, era el de fomentar la denuncia ciudadana y  ajustar “nuevos ejes” para acercar a la dependencia a los ciudadanos. También dijo que realizaría visitas a las agencia de los ministerios públicos, para detectar carencias en el funcionamientos y supervisar el trato que se da a la gente que acude a denunciar delitos. (Vía: Proceso)

Más que acercar la dependencia a la ciudadania, ¿podría acercarla a las recomendaciones de la CNDH y a la no criminalización de las víctimas?