Primo de EPN será abanderado del PRI en la elección del Edomex

Del Mazo

A pesar de que este año habrán contiendas electorales en entidades como Coahuila, Nayarit y Veracruz, ninguna es tan importante como la que se llevará a cabo en el Estado de México, esto debido a que esta entidad representa el padrón electoral más grande del país, por lo que los comicios son en realidad una especie de simulación de lo que podría ser la elección presidencial. Es decir, en esta elección es posible observar en un micro escenario el desempeño que podrían tener los partidos en la elección de 2018, sobre todo el partido en el gobierno, quien de perder esta elección prácticamente estaría entregando Los Pinos el año siguiente.

Pero, no solo para el PRI es crucial esta elección, sino prácticamente para todos los partidos, en realidad el Estado de México puede ser tanto una mina de oro, como también la antesala de la derrota electoral. Para decirlo de otra forma, tener un buen desempeño en estas elecciones significa tener una buena reserva de votos rumbo a 2017, aunque ganar la elección quiere decir que se podrían tener amplias posibilidades para ganar en los comicios presidenciales.

A diferencia de otros episodios electorales del pasado en el Estado de México, en donde quedaba claro que esa entidad era la gran reserva de votos  del PRI ya que arrasaba de manera contundente en los procesos electorales, ahora posiblemente veremos una elección más cerrada en donde competirán PRI, PAN, PRD y, por supuesto Morena quien aparecerá indiscutiblemente como el caballo negro. Sin embargo, es el PRI el que en realidad se está jugando todo su capital, ya que a diferencia de los otros partidos, su derrota representaría el último clavo en su ataúd rumbo a 2018.

Pero, de cierta forma los astros se alinearon para el tricolor debido a que se esfumó la posibilidad de que el PAN y el PRD fueran en alianza, lo que hubiera significado prácticamente entregar el estado por primera vez en su historia a la oposición. De tal forma, al no darse esa coalición, el PRI tiene posibilidades de retener su último bastión en el país y mantener vivas sus esperanzas rumbo a 2018, el encargado de salvar ese barco es el primo del presidente Enrique Peña Nieto, Alfredo Del Mazo, quien es oficialmente el candidato del tricolor en alianza con sus partidos rémoras, el PVEM y Nueva Alianza; en los casos del PAN y el PRD, su competitividad depende del candidato que sea nombrado, los que mejor rendimiento ofrecen son Josefina Vázquez Mota por el PAN y Alejandro Encinas por el PRD; en el caso de Morena, Delfina Gómez, ex alcaldesa de Texcoco será la candidata, la cual tiene como encomienda, no tanto ganar la gobernatura, sino posicionar mejor el partido en el estado con el fin de que AMLO gane fuerza en la entidad rumbo a 2018.

En el caso del PRI la apuesta es alta designando a Del Mazo, ya que a pesar de que es el mejor posicionado entre los abanderados priístas, tendrá que enfrentarse a varios problemas de inicio. El primero y más importante tiene que ver con su parentesco con el presidente Enrique Peña Nieto, quien arrastra niveles históricos de impopularidad, entre otras cosas por sus escándalos de corrupción, en ese sentido la imagen de Alfredo del Mazo se vería afectada porque su designación como candidato parece ser producto del famoso “dedazo”.

El segundo problema también está asociado al gobierno de su primo, Enrique Peña Nieto, ya que además de sus groseros escándalos de corrupción, arrastra también problemas graves de aprobación a raíz de una de las medidas más polémicas tomadas por el gobierno recientemente,  los gasolinazos, los cuales han sido sumamente reprobatorias dentro de la opinión pública. Para decirlo de manera concreta,  los gasolinazos tendrán daños colaterales y lo más probable es que la factura sea cobrada electoralmente contra el PRI.

Por último, Del Mazo se enfrenta también a la crisis de gobernabilidad que viven muchos municipios del Estado de México, sobre todo los más poblados, en los cuales se enfrenta una grave crisis de seguridad que el gobierno del estado no ha podido detener. Es decir, la presencia del crimen organizado, la inseguridad y la violencia, sobre todo los feminicidios, han provocado que la imagen del gobierno estatal se vea debilitada por su ineficacia e ineficiencia para proveer de seguridad a la población.

Todos estos problemas que arrastra PRI, tanto a nivel local, como en el federal, son en realidad un tesoro para la oposición, la cual no cabe duda, atacará a Del Mazo desde todos esos frentes con el fin cerrar la elección. Sin duda veremos una batalla encarnizada durante el proceso electoral, ya que hay mucho en juego rumbo a las elecciones presidenciales, dicho de otra forma, las elecciones mexiquenses son la joya de la corona; de tal manera, veremos pronto quiénes serán los jugadores que faltan, el candidato del PAN, que será designado a través de la militancia y, el del PRD-PT en donde al parecer todo indica que será Encinas. (Vía: Forbes)

 

Publicidad