Policías mexicanos corruptos son exhibidos en un programa gringo de bromas pesadas

Pertenecen a la clase de “bromistas” que ponen la leyenda “no intente esto en casa”. Y aunque sus bromas no son particularmente cómicas, ellos parecen divertirse mucho. Aún así, después de esta broma tendrán que agregar la leyenda: “no intente esto en México”.

Su broma estrella se llama “Coke Prank on Cops”: la broma de la coca con policías. Es tan estúpida como suena: dos tipos se la pasan en la calle ofertando “coca” a los transeúntes con una confianza criminal. Cuando intentan marcharse, dos policías los detienen. Al preguntarles qué traen, ellos responden que toda esa coca de la cajuela no es suya.

Ya esposados y a punto de subir a la patrulla, un oficial revisa la susodicha cajuela y encuentra, sí, un chingo de coca… Cola: latas y latas y latas de Coca Cola. Sí: es una pésima broma. Ofertan coca pero se refieren al refresco y no a la droga. Con todo y que su humor es de quinto de primaria, el video de la broma original ha sumado casi 19 millones de vistas en YouTube.

Ante semejante éxito, cualquiera buscaría llevar la broma al próximo nivel: llenaron la cajuela de más latas de coca pero esta vez cruzaron la frontera de San Diego hacia Tijuana, México. Y ahí empieza lo malo.

Se estacionaron junto a una patrulla y ni tardos ni perezosos, los policías mexicanos los detuvieron. Apenas les pedían la licencia, el conductor gringo gritó que “toda la coca de la cajera no es suya”. A diferencia de sus pares gringos, los mexicanos ni se molestaron en revisar y de inmediato se llevaron al conductor dejando a su amigo con los otros policías.

En ese momento las cosas se ponen de auténtico color mexicano: al conductor, una mujer policía le pide mordida en cientos de dólares para dejarlos ir. Incluso le aclara que se quedarán solo con una parte de su coca. El conductor gringo no sabe si aclarar que no trae droga o juntar sus cambios. Se le ve esculcando billetes, viendo si junta para el moche.

Mientras tanto, el chico que se quedó en el coche se da la divertida de su vida cuando los policías al fin revisan la cajuela y descubren un montón de latas de Coca Cola. Gringo y policía medio bromean mientras el amigo se mocha por su libertad.

Ya al final, los policías les ofrecen acompañarlos a la garita para que salgan por la salida más “segura”, pero los dos gringos ya están más que siscados. Se llevan al otro lado de la frontera un buen susto, y ahora saben que con la policía mexicana no se juega, por corrupta.

Por supuesto, el video con más de 700 mil vistas exhibe como pocos la corrupción de la policía mexicana, capaz de robar sin pudor a un par de gringos cuyo único delito es una estupidez rampante. Ser idiota no es un crimen pero en México al parecer se paga caro.

Por otro lado, nuestra policía es una vergüenza. Hasta el momento ninguna autoridad de Tijuana se ha hecho responsable por lo sucedido y, tristemente, es probable que el caso permanezca así. Lo más vergonzoso es tener que aguantar a los gringos que, con justa razón, critican a partir de este vídeo a nuestra corrupta policía.

Ser exhibido en video es una broma que no da risa.