Denuncian violencia sexual en medios de comunicación mexicanos

Las mujeres del gremio periodístico aseguran que las violencias sexuales afectan su desempeño
Imagen: PUM, Periodistas Unidas Mexicanas/ Facebook

Reporteras, editoras, ilustradoras, fotógrafas, infografistas y diseñadoras de medios de comunicación mexicanos se han unido en una colectiva para denunciar las agresiones que sufren desde su condición dentro de empresas periodísticas del país.

Con un sondeo realizado a casi 400 profesionales de la información, las Periodistas Unidas Mexicanas (PUM) , como se autodenomina esta colectiva, detallaron que 73% de las mujeres en los medios ha sufrido alguna clase de violencia sexual.

Algunas, incluso no identificaron como violencia algunos comportamientos que por definición sí lo son como sugerir que se “pongan más guapas” o condicionar información a cambio de “invitaciones personales”. En la mayoría de los casos, el agresor era algún compañero de trabajo o un superior. 

El acoso también sucedió con fuentes, entrevistados, empleados de comunicación social y de relaciones públicas.

Las formas más comunes de la violencia resultaron ser comentarios sobre la vestimenta de las periodistas, miradas lascivas, comentarios sexuales o de doble sentido y tocamientos sin consentimiento.

Sin embargo, pese a esto, el 84% de las encuestadas contestó que en su empresa no habían protocolos de denuncia o, simplemente, desconocía si existían. De hecho, solo el 18% de las encuestadas habían presentado una denuncia formal en sus empresas.

Igualmente, el 72% reconoció que no existían campañas para prevenir el hostigamiento y el acoso dentro de sus medios y 12% contestó que no sabían si las había.

La situación de acoso, hostigamiento o violencia sexual provocó sentimientos de enojo, frustración e impotencia en 72% de las participantes.  En segundo lugar, inseguridad, miedo y desánimo.

La mayoría asegura que estas violencias en su trabajo les han afectado de alguna manera en su desempeño profesional. Las que respondieron no les afectó complementaron diciendo que tratan de “no hacer caso y olvidar este tipo de comentarios”, “dejar de lado los malos temas y enfocarme en mi trabajo”, entre otras.

Afortunadamente, la mayoría de las que decidieron denunciar no fueron revictimizadas (56%) ni sufrieron represalias (65%), aunque eso no significa que no haya un largo camino por avanzar, ya que solo 18 mujeres aseguraron que la empresa tomó medidas para evitar que la violencia continuara y 21 dijeron que no había servido de nada. 

En un comunicado de prensa, PUM rechaza las agresiones de este tipo:

No queremos seguir trabajando si los editores condicionan la publicación de nuestras notas a que salgamos con ellos. No queremos que nuestras fuentes nos vuelvan a pedir hacer una entrevista en su cuarto de hotel. No queremos tener que cuidarnos del colega acosador que se sienta al lado de la redacción“.