Por dañar patrimonio, INAH ordena retirar publicidad de Línea 7 del Metrobús

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha ordenado que se retire la publicidad colocada en los parabuses de la flamante y nueva Línea 7 del Metrobús de la CDMX. Esta, según explican, tiene un impacto negativo sobre el patrimonio histórico que se encuentra sobre Paseo de la Reforma.

Esta nueva ruta de transporte en la ciudad ha causado demasiados conflictos desde su concepción hasta su inauguración (del fin de su construcción no hablamos, que todavía le falta). Hace un poco, en los parabuses donde todavía no hay servicio se instaló publicidad, provocando una controversia entre los vecinos, las autoridades del Metrobús y las empresas con la concesión.

Ahora, el problema se extiende porque el INAH considera que su instalación resulta perjudicial para el patrimonio histórico que se extiende a lo largo de esta avenida. El problema en sí no fue su instalación, sino que estos no responden al acuerdo que se tenía para no perjudicar el patrimonio histórico de la ciudad ni incrementar la contaminación visual porque: México.

Ahora, se necesitan retirar los anuncios de 120 estaciones donde ya se puso publicidad. Esto, claro, significa que hay rehacer todo el plan que se tenía para el término formal de la entrega de esta línea de metrobús, que se planteaba resolver gran parte de los problemas de esta zona, pero cada día parece que le sale un nuevo problema.

Esto no afectará los traslados del metrobús en ningún sentido, simplemente es un nuevo problema administrativo que retrasa y que evidencia cada día más la mala planeación de todo lo que involucra la construcción de esta ruta transporte.

El INAH exige que no se ponga ningún tipo de publicidad hasta que sea autorizada por ellos, en cumplimiento del acuerdo, pero esto no pasó así. El problema está, realmente, en la falta del cumplimento de los procesos, pues esto solo entorpece más las cosas y termina siendo necesario un doble proceso, como en este caso.

Ahora, tendrá que ser necesario que se revise esto de manera adecuada, porque el patrimonio de la ciudad es un bien que se debe proteger para, de manera un tanto sentimentalista, defender la identidad y la historia de la ciudad. Por otro lado, también evitar que la contaminación visual incremente gracias a tantos carteles o rotativos por todas partes, porque no es tan difícil hacer las cosas como se dijeron que se iban a hacer… o eso creemos.

Con información de Reforma