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Paraguayo sorprende a su familia llegando a su propio funeral

Imagina esta situación: caminas tranquilamente hacia tu casa una tarde amable de verano. Llegas y lo que en encuentras es tu propio funeral. No es una historia de H. P. Lovecraft, es la historia del paraguayo Juan Ramón Alfonso Penayo.

Este joven de 20 años había sido por última vez dirigiéndose hacia la frontera paraguaya con Brasil y, pasado un tiempo, su familia lo creyó muerto cuando recibieron un cuerpo a manos de la policía que supuestamente era él.

Por supuesto, sus familiares y amigos organizaron su funeral con los honores religiosos tradicionales que se acostumbran en todo el mundo. Pero la sorpresa estaba cerca: no andaba muerto, aunque tampoco de parranda.

La comisaría Pedro Juan Caballero, donde desapareció Juan Ramón y se encontró el cuerpo que se creyó suyo, explicó que la confusión fue causada por las circunstancia del hallazgo.

Mapa: BBC

El cuerpo que se encontró estaba calcinado, por lo que fue imposible su identificación. Existía un reporte de extravió en esa zona perteneciente al joven, por lo que bajo lógica simple (y bastante irresponsable) se asumió que era él.

Pedro Juan Caballero y los demás municipios que componen la frontera paraguaya con Brasil sufren por el control del narcotráfico de la zona, de entrada y salida de ambos países.

Su complejidad geográfica parece más un miedo policiaco para haber entregado un cuerpo no identificado a una familia que levantó una búsqueda que terminó en buen puerto, aunque con ceremonia ya comenzada.

Penayo estuvo desaparecido durante tres días, en los cuáles no se sabe qué estuvo haciendo (tampoco es como que tenga la obligación de decirnos).

Al menos esta historia no tuvo un final de Los Simpson, pues eso nos hubiera llevado a pensar en una invasión zombie o en que ya estamos tratando al mundo como si fuera Juan Topo.

Con información de BBC