Pandemia provoca retroceso de más de una década en participación laboral de las mujeres: Cepal

La Cepal estima que alrededor de 118 millones de mujeres latinoamericanas viven en situación de pobreza, 23 millones más que en 2019
(Imagen: Artemio Guerra Baz/Cuartoscuro)

De acuerdo con un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), la pandemia por COVID-19 provocó un retroceso de más de una década en los avances logrados en materia de participación laboral de las mujeres.

El informe titulado “La autonomía económica de las mujeres en la recuperación, sostenible y con igualdad”, fue presentado este miércoles por la secretaria general de la Cepal, Alicia Bárcena.

Dicho documento, señala el impacto negativo que la pandemia ha tenido en las condiciones laborales de las mujeres en la región. En este sentido, el informe señala que durante 2020 la tasa de participación femenina en el mercado laboral de A.L y el Caribe cayó un 6.0%, pasando del 62.5% reportado en 2019 al 57.2%. Para el caso de los hombres, la reducción menor, ya que bajó del 73.6% al 69%.

El reporte también señala que la tasa de desocupación de las mujeres aumentó del 8.1% al 10%, mientras que la masculina aumentó del 7.0% al 9.7%. Estas cifras significan que durante 2020 hubo una salida importante de mujeres de la fuerza laboral.

A partir de estos datos, la Cepal estima que alrededor de 118 millones de mujeres latinoamericanas viven en situación de pobreza, 23 millones más que en 2019.

(Imagen: Pedro Anza/Cuartoscuro)

Mujeres trabajan en sectores que tendrán mayor impacto negativo por la pandemia

Según el informe de la Cepal, en la región existe una sobrerrepresentación de las mujeres en hogares pobres, las cuales padecen mayor desempleo y expulsión de la fuerza laboral. A esta situación, se suman la informalidad, barreras de acceso a servicios financieros y brechas digitales.

Además, su presencia laboral está concentrada en sectores de baja calificación, los cuales han sido más afectados por la pandemia. Esto, incluso en el sector salud, quien está en la primera línea de batalla contra la pandemia y a pesar de que el 73.2% de las personas empleadas en el sector salud son mujeres, estas ganan en promedio 23.7% menos que los hombres.

El documento también explica que las mujeres tienen mayores riesgos de perder el empleo porque los sectores más afectados por la pandemia tienen una mayor presencia femenina. Dichos sectores son los de la manufactura, turismo, trabajo doméstico remunerado, actividades inmobiliarias y servicios administrativos y de apoyo.

Por ejemplo, el 78% de las personas empleadas en el sector salud, enseñanza y trabajo doméstico remunerado son mujeres. Cabe destacar, que el 36.5% de mujeres en hogares con menores de cinco años está fuera de la fuerza laboral por demandas de cuidados.

Para el caso específico del trabajo doméstico remunerado, la Cepal indica que el sector tuvo un desplome teniendo caídas del 43.6% hasta el 45.5% en países como Chile, Colombia y Costa Rica.

(Imagen: Twitter/@cepal_onu)

Una estrategia de recuperación transformadora con igualdad de género

Ante este escenario, la Cepal propone en su informe una estrategia de recuperación transformadora con igualdad de género. Dicha estrategia será suficiente con acciones afirmativas en el ámbito fiscal, el empleo, las políticas productivas, económicas y sociales que protejan los derechos de las mujeres. Esto, con el fin de evitar retrocesos y enfrentar las desigualdades de género en el corto, mediano y largo plazo.

También, propone una transformación digital incluyente mediante una “canasta básica digital” para potenciar el uso de la tecnología y revierta las barreras socioeconómicas. Además, esta transformación digital permitirá la participación de las mujeres en sectores no tradicionales y asegurará su acceso a servicios y productos financieros de calidad.

Además, la Cepal propone el otorgamiento de un ingreso básico de emergencia para mujeres que salieron del mercado laboral por la pandemia. Asimismo, valorizar la economía del cuidado para alcanzar una recuperación transformadora que incluya la priorización de la vacunación a las y los trabajadores de la salud, enseñanza y trabajo doméstico remunerado. También, deberá incluir garantías para el acceso a subsidios de desempleo y a las transferencias monetarias de emergencia.

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