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Olga Sánchez Cordero, la próxima Secretaria de Gobernación, quiere despenalizar la marihuana

Olga Sánchez Cordero, la próxima Secretaria de Gobernación de México, ha impulsado varias agendas desde su papel como ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Una de ellas: la despenalización de la marihuana y todas su forma de producción y uso.

Para la integrante del gabinete del próximo gobierno, la estrategia de seguridad ha fallado cuando del combate a las drogas se trata, y no solo en México sino en todo el mundo.

Por eso mismo, su visión va más allá de la pretensión del “mundo sin drogas, y está enfocada a la legislación en esta materia, aceptando su existencia, dejando de lado la criminalización sobre estos productos y sustancias, también aceptando que esto ha creado condiciones para su comercio a través de cárteles de droga.

“El debate entre justicia, salud y comercio de drogas nunca ha sido encabezado por el Estado mexicano; solo se ha criminalizado y combatido con el endurecimiento de sanciones, trayendo luto a miles de familias, tanto de las fuerzas federales, como de los que han equivocado el camino al delinquir”.

Desde 2015, cuando los juicios de amparo para su uso personal llegaron a su corte, ella comenzó a hablar de la despenalización del consumo como un factor para el combate a los cárteles, ya no directo sobre el uso y los usuarios.

El debate que existe tiene tres enfoques fundamentales: como un tema de salud, justicia y comercio. Mismos temas que han sido centrados, desde el Estado, solamente a través del combate directo al narcotráfico de forma armada.

Por ello, ha planteado que el narcotráfico debe ser enfrentado de manera gubernamental a través de su producción, sacándolo de la ilegalidad y, así, afectar directamente la red de comercio que se crea en torno a cárteles que lo tiene concentrado.

En 2010, el mapa de cárteles de droga tenía muchos menos actores que actualmente. Los cárteles que históricamente tienen presencia en México han dejado de ser tan influyentes, no como una victoria de Estado, sino como una derrota al existir más con mayores zonas de influencia.

2017 ha sido el año más violento desde que comenzó el Siglo 21, y en gran parte se debe a la estrategia fallida de seguridad impulsada desde Felipe Calderón en 2006.

Esta es la principal razón por la que Sánchez Cordero pretende implementar una “justicia transicional”, que respondería a la violencia con estrategias diferentes al enfrentamiento armado.

Así, entenderá la drogadicción como un problema de salud, que es un derecho humano que debe ser garantizado por el Estado. Así, el uso de marihuana, desde su forma medicinal, será administrado y producido por el Estado, buscando así también llegar al uso lúdico de la misma, regulando también la siembra y el cultivo.

“La vida de miles de jóvenes depende del cambio de fondo, estamos ante un problema de salud pública y de riesgo por la violencia y la inseguridad”.

Las ideas de la próxima Secretaria de Gobierno siguen la misma línea de pacificación que el eventual presidente, Andrés Manuel López Obrador, busca con la implementación de amnistía para aquellos que hayan recurrido a la producción de estupefacientes como resultado de la necesidad, no significando esto que delitos como el homicidio, secuestro, lavado de dinero sean exonerados.

La desmilitarización del combate a las drogas y sus implicados es el centro de su propuesta, de la que la despenalización de la marihuana, en primer término, es solo un paso para lograr reducir los índices de violencia, narcotráfico y adicciones.

Con información de Milenio