En Oaxaca y Morelos fueron instaladas las casas de campaña donadas por China

La casas de campaña donadas por el gobierno de China ya están instaladas en Jojutla y Juchitán, las familias ahora pueden protegerse del clima y resguardar las pertenencias rescatadas de sus hogares derrumbados.

En Jojutla son 66 familias las que ahora tienen un techo provisional para pasar la noche en  las casas de campaña ubicadas en la Unidad Deportiva “Niños Héroes”, las familias también recibieron catres y tarimas. 

A Oaxaca llegaron mil 500 casas provisionales que miden dos por tres metros y fueron donadas a las familias que perdieron su patrimonio tras el sismo del 7 de septiembre. Miden 3.2 metros de ancho, 3.8 de largo y 2.7 de alto y adentro caben dos camas o tres catres de yute.

“Es mejor aquí que estar en la casas que nos puede dejar sepultados” expresa Mariano , de 35 años. (Vía: El Universal)

El temor de los juchitecos no tiene descanso pues una réplica puede sorprenderlos en cualquier momento. Una de las zonas más afectadas de Juchitán fue la séptima sección en donde cientos de viviendas colapsaron pero la personas poco a poco buscan la forma de reponer sus pérdidas.

Mariano ahora necesita encontrar un empleo, “ya tenemos un techo de lona por lo menos; pero no tengo dinero para mantener a mis hijos, no sé qué hacer, ya no veo por dónde”.

El 7 de septiembre Mariano dormía en la hamaca que estaba en el patio, adentro de la casa se encontraba su esposa y sus hijos. Al comenzar el sismo, el techo de su casa se desplomó, sólo pudo rescatar a sus hijos. 

Ahora quien se hace cargo de los niños mientras Mariano sale a buscar trabajo, es la abuela de los niños, quien perdió a su hija. Son cinco en total: Mariana, de 17 años; Juan, de 15; Mariano, de 10; y Sebastián de cinco. Antes de recibir la casa de campaña, dormían a la intemperie. 

Además de las tiendas se instalaron 30 cocinas comunitarias, una iniciativa del artista plástico Francisco Toledo.

En medio de la incertidumbre y el dolor de haber perdido a un ser querido, este refugio temporal es “un alivio ante la tempestad”, pero el futuro aún es incierto.