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El Estado mexicano sostiene la llamada ‘verdad histórica’ frente a CIDH; padres reculan

Voces roncas campesinas. Suaves de madre. Voces húmedas. Aristeo es el primero en dar las gracias  por estar aquí. Después, un torrente. “Por favor, díganos siempre la verdad.”

Carlos Beristain

Una de las  necesidades que plantearon las madres, padres y familiares de los 43 estudiantes desaparecidos en la noche del 26 y 27 de septiembre del 2014, al Grupo de Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) fue la búsqueda de la verdad. El epígrafe anterior es un fragmento sobre la experiencia del primer encuentro entre los familiares y el grupo de expertos, pertenece al libro El tiempo de Ayotzinapa, de Carlos Martín Beristain, uno de los integrantes del GIEI.

Un año después de la terrible noche en Iguala y de seis meses de investigación por parte del GIEI, en septiembre del 2015, el grupo dio a conocer su primer en el que rechaza lo que Murillo Karam (ex procurador de la república) nombró como la “Verdad Histórica”, en la que señalaba que los estudiantes habían sido calcinados y sus restos depositados en bolsas y posteriormente tiradas al río San Juan.

En el informe, el GIEI asegura que no hay evidencias de que un fuego de esa magnitud haya ocurrido, ni de que los estudiantes hayan sido incinerados en un basurero. (Vía: BBC Mundo)

Es importante sumar que en una entrega pasada de Plumas sobre la investigación a Tomás Zerón de Lucio, ex director de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), también recordamos que en el segundo Informe del GIEI, se señala a Zerón como el principal arquitecto de esta “Verdad Histórica”.

Pues a casi 30 meses de la desaparición de los estudiantes,  en la pasada audiencia relativa a Ayozinapa realizada el 17 de marzo ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Roberto Campa dijo que “no se ha consolidado” otra versión, y pidió que se abra “alguna posibilidad para considerar la hipótesis que ha presentado el Estado” (Vía: El Universal)

En entrevista el activista Fernando Lecona quien estuvo presente en la audiencia, dijo que “no es algo nuevo ver al estado acorralado, un estado mexicano que llegó prácticamente a leer papelitos”. (Vía: Aristegui Noticias)

Un estado acorralado que con estas declaraciones desacredita el trabajo de investigación del GIEI grupo comisionado por la propia CIDH, un estado acorralado por negarse a seguir las recomendaciones del grupo, un estado acorralado por los más de 30 mil desaparecidos que como dice Mario César González en la audiencia,  “no han tenido ni voz ni justicia. Porque para el estado, para este estado mentiroso, corrupto, es más importante cubrir a sus funcionarios públicos, que hacer una investigación adecuada para encontrar a nuestros muchachos. Para decir dónde y qué realmente pasó ese 26 de septiembre.”

A dos años y medio, ¿qué verdad se nos oculta por parte del estado?

Ayotzinapa es una herida colectiva como dice Beristain en otra parte de su libro, y es una herida que seguirá abierta.