UNAM debe transparentar denuncias de acoso sexual: INAI

El INAI ha instruido que la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) debe dar a conocer la versión pública de los expedientes generados por denuncias por acoso sexual. Muy concretamente, aquellos expedientes que la UNAM ha recopilado a partir del “Protocolo de Atención de Casos de Violencia de Género”.

Desde que ese protocolo fue publicado por la Máxima Casa de Estudios, 234 personas presentaron quejas y se identificaron 203 presuntos agresores, una cifra nada pero nada halagadora sobre el estado de la UNAM. En ese mismo documento, se pone de relieve que el 96.6 de las personas que reportaron una agresión son mujeres, con 96.6%, mientras que el 96% de los agresores son hombres.

Sin embargo, a pesar del interés público que suscita conocer estos documentos, la UNAM se había rehusado a hacerlos públicos, alegando que ahí había información confidencial comprometida.

“En el informe de la UNAM, 234 personas presentaron quejas y se identificaron 203 presuntos agresores”

¿Nunca se les ocurrió entregar los documentos con los nombres y datos personales censurados? No, no se les ocurrió. Tan no se les ocurrió que el INAI tuvo que instruir que la UNAM tiene la obligación de hacer públicos esos documentos, salvaguardando la integridad de los datos confidenciales vertidos en ellos, como lo indicó en un boletín al respecto.

Paralelamente a esta noticia, varios especialista coincidieron la autonomía no debe ser pretexto para la falta de transparencia. Autonomía no es sinónimo de opacidad. Así lo admitieron expertos como María Patricia Kurczyn Villalobos y el mismo ex rector de la UNAM Juan Ramón de la Fuente.

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En concreto, De la Fuente afirmó que una cosa es administrar los recursos de forma autónoma y, otra, muy diferente, es no rendir cuentas detalladas de cómo se administran.Son dos asuntos que no tienen nada que ver”, declaró durante la presentación de un libro del INAI sobre la transparencia en las universidades.

Es una desgracia que a veces la autonomía se perciba como si la UNAM fuera Luxemburgo, un país independiente que no le debe nada a nadie. La libertad de cátedra y la autonomía no deben ser pretextos para la ilegalidad o la opacidad.

Por: Redacción PA.