Un juez ordenó frenar “hostigamientos” en contra del “Chapo”

El abogado del "Chapo" informó que se trata de una suspensión que obliga a las autoridades penitenciarias a detener los "actos de hostigamiento".
Chapo

Este martes (26 de enero del 2016), el Juzgado Decimotercero de Distrito otorgó una suspensión de plano (la cual se concede en caso de un inminente destierro y/o para frenar casos de tortura, tratos crueles o degradantes), a Joaquín Archivaldo Guzmán Loera alias “El Chapo”, preso en el Centro Federal de Readaptación Social Número 1 “El Altiplano”, quien denunció, por conducto de un abogado, que es víctima de agresiones psicológicas que ponen en peligro su estabilidad emocional y su vida.

Juan Pablo Badillo, presunto abogado del “Chapo”, informó que se trata de una suspensión que obliga a las autoridades penitenciarias a detener los “actos de hostigamiento” en contra de Guzmán Loera, pues aseguró que cada hora tanto en el día como durante la noche es despertado por los custodios. También denunció que a Joaquín Guzman se le ubicó una luz dentro de su celda que no se apaga en ningún momento del día.

El juzgado también ordenó a las autoridades penitenciarias a rendir informes que den esclarecimiento sobre si Juan Pablo Badillo está autorizado por Guzmán Loera como parte de su equipo de abogados.

Joaquín Guzmán Loera pasa lista cada hora durante el día y cada dos durante las noches. En una diligencia actuarial, Guzmán Loera le dijo al representante del Juzgado Décimo de Distrito en materia de amparo, con sede en la ciudad de México, que las autoridades penitenciarias casi no lo dejan dormir, y que fuera de su celda hay un perro que ladra mucho. También que el abogado José Luis González Meza promovió en su nombre un amparo para evitar la incomunicación.

De acuerdo con el informe actuarial elaborado el 16 de enero a las 20:20 horas, Héctor Carlos López Fuentes acudió al “Altiplano”, para conocer la situación en la que se encuentra el líder del Cártel de Sinaloa, particularmente para verificar si él se encuentra en condiciones de incomunicación. Durante la diligencia, López Fuentes certificó si Guzmán Loera era objeto de incomunicación o si había tenido comunicación con sus familiares y abogados, y como resultado asentó en escrito: “Manifestándome que desde el día que le notificaron lo de la extradición no ha visto a su abogado; y a su familia desde días antes de ser detenido”.

El funcionario judicial señaló que no pudo entablar comunicación con los abogados o familiares de Guzmán Loera, ya que no se encontraban presentes en el penal, y por motivos de imposibilidad material, ya que no hay teléfonos en las salas y no se puede hacer llamada alguna. A su vez, Guzmán Loera asentó en el acta judicial: “Manifiesto que del día de ayer a la fecha 16 de enero no he podido dormir, ya que me levantan a pasar lista en el día cada hora y en la noche cada dos horas y hay un perro al lado que ladra mucho y también me espanta el sueño”.