Ayer fue la última sesión del Senado… que dejó pendiente todo, menos sus vacaciones

La última sesión del Senado de la República, de las legislaturas 62 y 63, se llevó a cabo el día de ayer. Con esto, terminan su trabajos parlamentales que lograron mover a Méxi… bueno, lo intenta… bueno, algo así.

Los senadores se reunieron, aunque en realidad faltaron 44 del total, pues se encuentran con licencia para contender por algún otro puesto de votación en este proceso electoral. (Vía: Noticieros Televisa)

Con esto cerraron seis años de trabajo legislativo, en los que se modificó 150 veces la constitución, así que de que trabajaron… pues sí, lo hicieron, aunque no de manera constante, si no al aventón y de prisa, como tú en final de semestre.

Las aprobaciones de diferentes leyes, polémicas por sus implicaciones, como la de Publicidad Oficial y de Seguridad Interior. Estas fueron discutidas, votadas y aprobadas como si la jurisprudencia y el cabildeo fuera un volado.

Ambas, pasaron a pleno y recibieron la aprobación de los senadores sin mayor complicación que presionar un botón, a pesar de los reclamos, advertencias y peticiones de organismos como la ONU o la CIDH para frenar su aprobación.

Pero de cualquier manera, ellos afirmaron que esta fue su última sesión, porque aunque acordaron que puede haber periodos extraordinarios para lo que quedó pendiente, esto ya no les va a tocar, pues el cambio de legislatura está en puerta. (Vía: Eje Central)

Quedarán para el siguiente turno la discusión pendiente de la Ley Orgánica para la Fiscalía General de Nación, que estuvo cerca de pasar por el mismo proceso de Seguridad Interior y Publicidad oficial, así como la ley que José Antonio Meade bautizó como la “Ley Meade”: retirar el fueron a funcionarios públicos.

Estas también tienen una alta carga de discusión jurídica y legislativa. Aunque ambas suenen de lo más lindo, el proceso y la forma en que se aplicarían ha hecho que asociaciones civiles no encuentren certidumbre en lo que prometen.

En el caso de la Fiscalía, porque pretende establecerse sin reformar el Artículo 102 Constitucional, que haría que cualquier ley orgánica quedara invalidada por lo que ahí se plantea; en el caso del fuero, porque el oficio entregado anula la figura jurídica del fuero, pero no reduce privilegios en procesos para funcionarios.

Pero, de cualquier manera, ellos pueden decir lo que quieran (o eso creen), total: ya se van, como dijo en su momento Vicente Fox, el mayor standupero mexicano.

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El cierre de los trabajos legislativos es una necesidad, incluso, en tiempos electorales. El uso faccioso de la aprobación de leyes, así como su discusión, puede comprometer la neutralidad del proceso, sin embargo aquí hay varias cosas que analizar.

Si bien, es necesario que dejen el puesto, su trabajo no había concluido, pues apresuraron discusiones para poder aprobar diferenets reformas que finalmente no se dieron.

El trabajo legislativo tendría que responder a necesidades específicas de la nación y sus leyes, sin embargo sigue estando en entredicho este conflicto.

También, el que simplemente dejen “a los que siguen” lo que quedó pendiente, básicamente invalida todo avance que se hiciera, o no, en las comisiones. Fue tiempo tirado a la basura, no porque se hiciera un avance, sino porque se pudo utilizar ese tiempo en otras discusiones, como verdaderamente reformar el 102 constitucional.

Por lo pronto, quedará esperar a los siguientes senadores y diputados, que tendrán en el encargo de finalizar lo que en los seis años pasados quedó pendiente… o dejarlo pendiente para dentro de otros seis años más.