Tratan de impedir que nombren a los hijos Brayan o Britany

Britany

Debido a que lo que comenzó como una broma se ha convertido en una de las causas más frecuentes de bullying en las redes y en la vida cotidiana, las autoridades de San Luis Potosí determinaron involucrarse de manera directa en el proceso del registro de nombres para sus habitantes.

Jannett López Marquéz, la titular de la oficialía del Registro Civil del municipio de Xilitla, informó que en la institución a su cargo se trata de persuadir a todos aquellos padres de familia que intentan registrar a sus hijos con los nombres de Britany, Brayan, Bryan, Kevin, Jovanny, Edward y Johan para que cambien de opinión.

La funcionaria explicó que desde hace cinco años a la fecha, estos nombres se han vuelto más populares en el Registro, así que su papel ha sido el de orientar a los padres sobre las posibles consecuencias de poner nombres raros, extranjeros o peyorativos. López Marquéz señaló:

“La obligación como personal de esta dependencia es hacerles ver que pueden evitar que sus hijos sean víctimas de burlas, señalamientos y hasta daño psicológico cuando sean más grandes; algunos lo toman de buena manera pero otros reaccionan en forma poco amable diciéndonos que no nos importa, que son sus hijos y que pueden ponerles como quieran” (Vía SDP Noticias)

A pesar de que esta campaña de “orientación” se ha intensificado, la propia funcionaria admite que, en varios casos, los padres insisten y registran a sus hijos con este tipo de nombres.

En los últimos meses, uno de los nombres más elegidos es el de Edward, aunque se piensa que en ese caso tiene que ver con que el jardín surrealista de dicho municipio, una de las principales atracciones turísticas, lleva precisamente ese nombre. (Vía Milenio)

La campaña surge como un esfuerzo por aminorar el hecho de que, en los últimos meses, se han intensificado en las redes sociales los ataques, burlas y las estigmatizaciones contra las personas que llevan los nombres mencionados. Los señalamientos tienden a ser de tipo clasista y racista, y radican en construir una imagen denostada del individuo en el imaginario social.

El acoso en este tipo de casos dejó de ser un asunto “simpático” y ya ha generado episodios lamentables. Hace apenas un mes, Brayan Arturo Méndez Rodríguez, un joven 14 años, decidió suicidarse al ser víctima de bullying por su nombre. (Vía Tiempo)