Todos los problemas que le esperan al Mundial FIFA de 2026

 

Es un hecho, México será la sede del mundial de fútbol de 2026, siendo el primer país que organiza este evento en tres ocasiones… o algo así, porque la candidatura fue en conjunto con Canadá y Estados Unidos.

Aunque el júbilo nos quiera rebasar, la realidad es que esto parece ser más una promesa de desastre inminente que de cooperación, un principio de las justas deportivas. Antes de que la emoción no ciegue, ya pensamos en todas las dudas que generaba esta candidatura y, ahora que es una realidad, que se avecinan.

Estadios

El primer problema nos presenta una situación igual de dispar que el TLCAN: México no tiene estadios AAA para albergar partidos mundialistas, salvo tres, repartidos en proporción de uno por cada una de sus principales ciudades.

Tan solo se pudieron proponer los estadios de Chivas, Monterrey y el Estadio Azteca como participantes de este mundial. Además de estos, solo hay dos inmuebles más que podían ser integrantes de esa lista (donde juegan Puebla y Necaxa). (Víia: Fútbol Total)

Así, la lista final de estadios propuestos para albegar partidos mundialistas quedó de la siguiente forma:

  • México: tres estadios en tres ciudades
  • Canadá: nueve estadios en siete ciudades
  • Estados Unidos: 37 estadios en 34 ciudades

Más que un mundial México-Canadá-EUA será un evento en Estados Unidos. La falta de estadios capaces de soportar una justa mundialista en nuestro país es notoria. La mayoría de estos inmuebles con viejos y no han sido remodelados.

Este es un problema general de la industria del fútbol en México, pues desde las divisiones inferiores, los estadios no son adecuados ni siquiera para que puedan ser admitidos en el circuito de primera división local. Así mismo, la prepondeancia de EUA en los partidos nos llevará al siguiente problema.

Migración

No es una mentira ni un secreo que la situación migratoria en la frontera de EEUU es más compleja desde que Donald Trump asumió la presidencia. Con el mundial, por supuesto, el flujo de personas en las fronterás crecerá.

Esto puede plantear dos escenarios: o bien, se reduce la rigurosidad de las guardias fronterizas, o se refuerza de manera ridícula.

Las políticas migratorias de Trump, junto a su discurso xenófobo, nos hacen pensar en el segundo escenario. Sin embargo, la cantidad de gente que estará transitando entre México y EEUU a causa del mundial será bastante, pues no solo incluye mexicanos y gringos, sino todos los turistas ansiosos de fútbol.

¿Habría un incremento de migrantes indocumentados? Es una posibilidad fuerte. Así mismo, lo que se decida para esa situación extraordinaria dejará el futuro de esos y todos los demás migrantes en el país norteamericano, que quiere ver a todo aquel que no sea blanco, heterosexual y anglosajón como un bad hombre.

Traslados

El que sea orgaizado en tres países y abarque básicamente dos terceras partes del continente americano también es un problema para los equippos participantes.

Aún no se han definido donde estarán disputados cada uno de los partidos y cada fase. Sin embargo, si se busca que el Mundial represente a los tres países, habrá traslados en avión sin parar.

Así mismo, se se espera que la fase final sea jugada en los estadios más representativos, el partido definitorio tendría que ser en México en el Estadio Azteca, que ha visto ganadores a Pelé y Maradona. Sin embargo, el principal atractivo serán los inmuebles modernos y tecnológicos de Estados Unidos, junto a todos sus patrocinadores.

Las selecciones, por supuesto, serán las afectadas, pues el tiempo de recuperación y de regeneración muscular lo estarían gastando en volar de Vancouver a Guadalajara, o de Boston a California, o de la CDMX y Toronto o Minnesota.

Gentrificación

Los mundiales de 2014 y de 2010 dio plena muestra de que un evento de este tamaño cambia el lugar donde se realiza. En Sudáfrica varias comunidades fuerona afectadas por la construcción y remodelación de inmuebles que solo fueron utilizados durante un mes.

Así mismo, los gobiernos locales y nacionales gastaron grandes sumas en hacer que la infraestructura coincidiera con el ideal de los promocionales de televisión.

En Brasil, las comunidades de diferentes favelas fueron desalojadas y fueron retirados de sus hogares para que eas zonas fueran reapropiadas y reacondicionadas solo para ese momento, generando un fenómeno de gentrificación, adueñándose de las favelas y dándoles un giro turístico y habitacional junto a los nuevos y remodelados estadios. (Vía: El Confidencial)

TLCAN

Es una obviedad que esta coalición deportiva corresponde a un momento tenso entre las tres naciones. La llegada de un personaje como Donald Trump dinamitó la relación estable (que no por esto provechosa o justa) que había entre los tres países.

La candidatura colectiva se pensó desde hace varios años, como respuesta al fin del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, llevando el discurso de cooperación al deporta para, así, emprender una renegociación desde otro frente.

Sin embargo, ahora que se ha ganado en el deporte y frente a la FIFA, del otro lado parece que todo es terreno perdido. Donald Trump ha emprendido una guerra comercial contra todo el que se le ponga enfrente, asegurando que su país es lo suficientemente fuerte para sobrevivir por sí mismo..

A México se le impusieron aranceles para el acero y el aluminio; a Canadá para los automóviles. Las respuestas de ambos países han sido mediadoras y de respuesta, pues aún falta que se renegocie ese tratado que ha sido un gran motor para la economía de toda la región.