Supervivientes demandan a la CIA por torturas

Dos supervivientes de los interrogatorios secretos de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (La CIA por sus siglas en inglés) demandaron el día de ayer a dos psicólogos a los que acusan de ser los arquitectos del programa de torturas que implementaba la propia CIA durante la Guerra contra el Terrorismo.

La demanda tiene lugar 10 meses después de la difusión de un informe condenatorio del Senado según el cual las técnicas de interrogatorio han lastimado a los prisioneros de Al Qaeda mucho más de lo permitido por los límites legales sin proporcionar datos decisivos.

Si ustedes recuerdan, el año pasado el diario estadounidense The Washington Post publicó un artículo en el que sugería que los militantes del Estado Islámico replicaban las técnicas de tortura de los Estados Unidos.

Monumento contra la tortura en Boa VIsta, Brasil. Foto: Márcio Cabral
Monumento contra la tortura en Boa VIsta, Brasil. Foto: Márcio Cabral

Todo el tema surgió de un memorándum del Departamento de Justicia de mayo del 2005 en el que se hablaba sobre el uso de técnicas de tortura por parte de la CIA tales como el ahogamiento simulado. Dichas técnicas habrían sido implementadas por el Gobierno de los Estados Unidos durante en la administración Bush en el marco de la Guerra contra el Terrorismo.

La demanda de los supervivientes fue interpuesta ante un tribunal federal del estado de Washington en nombre de las víctimas por la Unión de Libertades Civiles de Estados Unidos contra James Mitchell y Bruce Jessen, dos ex psicólogos militares contratados por la CIA aparentemente para diseñar y poner en marcha un programa de interrogatorios y torturas durante el gobierno de George W. Bush.

Las torturas iban desde la privación del sueño, posturas estresantes, frío, el uso de perros, música estridente o el ya mencionado ahogamiento simulado. Todo esto, con la intención de obtener información de sospechosos de colaborar con Al Qaeda.

Los demandantes fueron secuestrados por la CIA, trasladados a prisiones clandestinas en Afganistán y tras varios años de torturas fueron liberados sin cargos.

Prisión del dolor, Tailandia. Foto: Franck Vervial
Prisión del dolor, Tailandia. Foto: Franck Vervial

Por otro lado está el caso de Gul Rahman quien fue secuestrado por la CIA y quien murió en custodia de esta organización, dicha muerte fue confirmada por un comité del propio Senado estadounidense. Así que la familia de Rahman se ha unido a la demanda en contra de la CIA.

Hasta la fecha no se ha castigado a nadie por las muertes que fueron fruto de estos interrogatorios, mismo que fueron prohibidos bajo el gobierno del presidente Barack Obama.

El Senado estadounidense afirmó que estos interrogatorios forzados se tradujeron en torturas sistemáticas que no consiguieron reducir la amenaza terrorista.

La demanda se presentó bajo el amparo del Estatuto de Agravios a Extranjeros, que permite a no ciudadanos demandar en tribunales estadounidenses por violaciones a los derechos humanos. Por cierto, la demanda también afirma que los dos psicólogos  que trabajaron como contratistas independientes para la CIA, formaron una compañía que a la larga recibió pagos por 81 millones de dólares

Clemente Núñez, @Filosofastrillo

Imagen principal: Bill Dickinson

Por: Redacción PA.