Subsecretario de SEDESOL que le bolean los zapatos, ahora es el titular de PROFECO

"Lo que quise fue compartir con la gente que tuve la satisfacción de platicar con el niño, de conocer su vida y conocer sus necesidades que es el objetivo de la SEDESOL": Nemer.
SEDESOL

Después de que Ernesto Nemer Javier Álvarez, ex subsecretario de Desarrollo Social (SEDESOL), levantara la indignación popular al tuitear: “Me da mucho gusto saludar a mi amigo Angelito, que siempre que vengo a San Cristóbal me da la mejor boleada”, resultó que quince días después fue nombrado nuevo director de la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO).

En una foto que acompañaba a esa publicación se observaba fácilmente que Angelito era un niño que se gana la vida limpiando zapatos y que es muy probable que, como muchos niños en el Estado de Chiapas, dedicara tiempo al trabajo y no a la escuela. Y por su puesto, Nemer no valoró los riesgos de publicar un tuit semejante.

Sin embargo, el presidente Peña Nieto lo ha nombrado director del organismo encargado de proteger los derechos del consumidor, pero muchos sólo han escuchado su nombre asociado al del político que presumió una foto con un niño bolero.

Y aunque Nemer pidió disculpas y borró inmediatamente el tuit, las redes sociales no lo perdonaron. Se volvió tendencia en Twitter y desató la indignación colectiva. “Lo que quise fue compartir con la gente que tuve la satisfacción de platicar con el niño, de conocer su vida y conocer también sus condiciones, y sobre todo seguir trabajando por la gente que más lo necesita, que es el objetivo de la SEDESOL“, declaró tras la polémica y las críticas.

Inclusive anunció que le daría una beca al menor, pero no fue suficiente para calmar la ira popular. A su vez, el economista Gerardo Esquivel ironizó con el tema:

“Aquí pueden ver al (…) Nemer, combatiendo la pobreza intergeneracional una boleada a la vez”.

Por su lado, el director de Animal Político, Daniel Moreno, publicó: “Que alguien le explique al subsecretario de Desarrollo Social que celebrar el trabajo infantil no suena muy lógico”. Y la polémica del tuit no fue la única. El año pasado, la revista Proceso denunció que Nemer lucía un reloj de 220.000 dólares durante un viaje que hizo a Nueva York, nada mal para quien trabajaba para el organismo encargado de luchar contra la pobreza en México.

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