Todo mal con el spot del PRI

Una vez terminadas las precampañas, el PRI no perdió tiempo y decidió pautar un nuevo spot en radio y televisión a modo de Un día sin mexicanos. La diferencia es que, en este caso, tratan de decirnos que sin el PRI no habría atención médica para nuestras familias, ni desayunos escolares, ni apoyos a la vivienda, y que la oposición flotará y nos volará con su rasho láser:

El spot sugiere que todos esos programas sociales, que son mostrados en un México idílico más parecido a un banco de imágenes genéricas, no existirían de no ser por el Partido Revolucionario Institucional. La verdad es que ni la seguridad social, ni los desayunos ni el fomento a la vivienda son creaciones priistas: son resultado de luchas sociales y sindicales.

A veces no valoramos lo que tenemos, sin pensar que un día podemos perderlo o nos lo pueden desaparecer“, dice el video. En esta frase del spot, no queda claro si es un intento del PRI por que seamos más agradecidos, una #frasedetío o una amenaza si no votamos por ellos.

Y cierra con: “Hemos construido las Instituciones que hoy nos protegen y benefician a todos“. Lo cual es, básicamente, un insulto a quienes literalmente murieron por que existieran esas instituciones en México.

Alguien, plis, avíseles que las campañas de miedo son taaaaaaan 2006 (cof, cof, ‘peligro para México’). Y que no es así como se ven las escuelas en las que estudian los niños “más necesitados”:

Spot Un día sin PRI

“¡Paren esta falacia! ¡Mis pobres oídos!”.

Al menos, en el centro de operaciones que comparte el PRI con los villanos de Disney y el señor Burns, ya entendieron que las comparaciones con Rusia no son tan buen negocio. De momento esta nueva estrategia suena mucho más efectiva que la “invasión rusa”. No están abandonando las amenazas, tampoco están abandonando los inventos, mucho menos renunciarían al clásico chantaje, pero al menos esta mentira tiene mucha más carnita que Andrés Manuelovich.

Como sea, este spot debería pasar a la historia solamente por la joya que es ver a tantos chamacos tapándose las orejas, a punto de incrustarse tenedores en los tímpanos con tal de no oír tanta mamada.

Por: Redacción PA.