El reloj de este hijo de funcionario cuesta más de lo que ganas en 5 años

La Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) tiene una responsabilidad vital dentro del organigrama federal: desarrollar, administrar  y distribuir los programas de asistencia social, evitar que sean utilizados con fines electorales y, en general, tratar de reducir los niveles de pobreza del país… Eso en el organigrama, porque en la vida real, siempre ha sido un tanto más oscura (y a veces cínica) su función.

El actual secretario de Desarrollo Social, Luis Enrique Miranda Nava, ha sido uno de los principales operadores políticos de Enrique Peña Nieto, depende a quién se le pregunte, él ha negociado con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), ha logrado “acuerdos secretos” entre Acción Nacional y el Revolucionario Institucional, y de extorsionar a los comuneros de San Salvador Atenco en 2006 para compara sus tierras para el nuevo aeropuerto (sí, ese conflicto de Atenco). (Vía: Expansión)

 

Un operador político, alguien que “mueve” gente (léase: votos) en una secretaría que trata directamente con los grupos sociales más pobres y en necesidad del país ya es suficiente problema, pero para la Sedesol, la cosa no se queda ahí: no es raro que “júniors”, o hijos de políticos locales, tengan puestos “patito” en la secretaría: directores, titulares, “sub-loquesea” que protagonizan cada tanto escándalos por haber sido detenidos en estado de ebriedad, por protagonizar escenas prepotentes o por chocar sus camionetas de lujo afuera de sus casas porque iban hasta el huevso. (Vía: Tiempo)

 

¡Peor aún! Un júnior, hijo del secretario de la Sedesol, que ni “hace como si” trabajara con papi y que tampoco, como decían las abuelas, oculta cuando peca… Si bien en la mesa de redacción de Plumas Atómicas no creemos que las culpas de un padre las paga el hijo, quizá aquí es el padre el que paga por los relojes del chamaco.

Luis Miranda Saldaña, hijo mayor del titular de Sedesol, es de esos jóvenes que les encantan las “selfies” (y no ponemos la palabra en comillas por fea, sino porque se ve que esas fotos no son espontáneas), presumir su estilo de vida y dejarnos ver a todxs lo que es vivir en el primer mundo.

Amigo íntimo de Alejandro Peña Petrelini (sí, uno de los hijos de Peña Nieto), la cuenta de Instagram del joven que acaba de cumplir sus 22 añotes es un dechado de virtudes… sospechosas. No sólo presume viajes a la India, asientos VIP en la Fórmula 1 y cenas gourmet por el mundo: también su tigre mascota, su convivencia con otros papaws de la política y… dos relojes que, en conjunto, cuestan casi un millón de pesos. (Vía: Aristegui Noticias)

 

Según el equipo de investigación de Aristegui Noticias, dos relojes que presume “el candidato” (como se nombra a sí mismo en sus videos de Snapchat), de la marca Audemars Piguet, de un valor de casi medio millón cada uno, equivaldrían a tres meses y medio del sueldo íntegro de su papi secretario.

¿Será que una exigencia para trabajar en la Sedesol será no estar en contacto con el mundo real?

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